A punto de cumplir un siglo de vida, Casa Amada acaba de iniciar una nueva aventura de la mano de Ana Gozalbo y Santos Colomer, una joven pareja que ha apostado por fijar su proyecto de vida en La Iglesuela del Cid. El hostal-restaurante es uno de los establecimientos más emblemáticos del Maestrazgo en el que hacían «parada y fonda» desde su apertura en 1927 numerosos profesionales que necesitaban hospedarse a su paso por la zona.
Hace décadas que la sociedad tiene nuevas necesidades por la evolución en los medios de transporte y el auge del turismo pero si algo no ha cambiado es que Casa Amada sigue siendo un lugar de referencia para vecinos y visitantes por su cocina tradicional. Desde julio detrás de la barra están Ana y Santos, una pareja que lleva un año establecida en La Iglesuela. Él, de 38 años es de la localidad; y ella, de 34, del municipio castellonense de Burriana. Vivían en Castellón hasta hace un año, cuando apostaron por el medio rural y decidieron vivir en La Iglesuela.
Fue un nieto de Amada quien le comentó a su amigo Santos que los últimos gerentes se iban a jubilar. Ana tenía experiencia en la cocina y ambos se ilusionaron con la oportunidad de continuar con un negocio histórico. Juntos han seguido con la cocina «de siempre» del restaurante como el ternasco guisado, patatas rellenas, garbanzos con ajoaceite o el flan de nuez. «Celia, la nuera de Amada, nos enseñó también a preparar sus recetas», explica Ana. Además, como novedad tienen menú diario y los domingos por la noche han introducido las tapas o las hamburguesas para los más jóvenes.
Las habitaciones las quieren ir renovando aunque ya han introducido cambios. En todas dejan ‘amenities’ (productos de cortesía) y en algunas aceptan animales.
El perfil de cliente son familias y amigos que se reúnen alrededor de una mesa y en sus primeros meses de verano también han recibido muchos turistas. «Están contentos de que sigamos adelante con un negocio tan antiguo», destaca Ana. Junto a la pareja siguen los tres empleados que ya trabajaban en el negocio con los anteriores gerentes: Lourdes y Susana en la cocina con Ana y Juanjo con Santos en sala.
Negocio centenario
Casa Amada comenzó en 1927 a la entrada de La Iglesuela como ‘Posada del Pilar’ de la mano del matrimonio formado por José Ibañez y Dolores Centelles. En 1933 pasó a la ubicación actual como ‘Fonda San Jaime’. Con el inicio de la guerra civil la fonda cerró y a su fin, la hija del matrimonio, Amada Ibáñez les compró el negocio a sus padres y le dio su nombre. Su hijo José Manuel Gil y su nuera Celia Forcada le siguieron después. Celia, que es una gran cocinera y incorporó un gran toque a la carta tanto con una cocina más moderna como con la repostería. Más tarde un matrimonio les tomó el relevo hasta su jubilación este año, cuando le cedieron el testigo a Ana y Santos.
Ver comentarios (3)
Hace 55 años, cuando mi padre, representante comercial, viajaba a Villafranca, comíamos en casa Amada. Una grata experiencia.
En el Maestrazgo de Teruel hay restaurantes estupendos como casa Amada en Inglesuela del Cid, el hotel Balfagón y restaurante 4 vientos en Cantavieja, venta Liara y el Palacio de Allepuz en el mismo Allepuz, y así se puede seguir... donde sus platos como el ternasco, las migas, las madejas, así como los tradicionales lamines ("postres" en idioma aragonés) son una delicia!!. Entalto Aragón!!!!😍
hacia falta.
hace años que no merececia ni tomar cafe.
suerte, costara mucho trabajo y esfuerzo recuperar su gusto y fama.