Un nuevo bosque de latoneros emerge en la ribera del río Guadalope de Alcañiz, justo al lado del monumento de los Scouts, gracias a la plantación llevada a cabo en la tarde de este martes por medio centenar de niños junto a sus padres. Ataviados con ropa cómoda para arremangarse, agacharse y coger la azada, han acudido puntuales a la llamada del Ayuntamiento para celebrar juntos el Día Internacional del Árbol. Con la ayuda de la asociación Amigos del Río, han colocado 21 ejemplares en sendos huecos en el suelo, y después los han cubierto con tierra. Los pequeños también han visto, con los ojos muy abiertos, cómo se colocaban, con un camión grúa, diez casetas para pájaros sobre las ramas de árboles curtidos. De postre, han disfrutado todos juntos de una merienda de sequillos con chocolate.
"El latonero es un árbol autóctono. Creemos que tiene que tener un protagonismo especial en la ribera", ha señalado Javier Escorza, de la asociación Amigos del Río. También el concejal de Medio Ambiente, Ramón Panadés, ha explicado que esta especie es "muy recomendada" por los técnicos medioambientales para la repoblación en nuestra zona. Junto a la arboleda, el Consistorio "colocará bancos y elementos para el descanso". La jornada ha finalizado con el desbroce y la poda de diversos ejemplares de una especie vegetal invasora, el ailanto, un árbol que reduce mucho el manto vegetal, arbustivo y de césped en aquellos lugares en los que se ubica.
La pasada semana también se llevaron a cabo trabajos de plantación y siembra de un total de 70 ejemplares de diversas especies de árboles en el entorno de ribera del Guadalope más cercano al colegio Concepción Gimeno Gil. Diez de estos árboles darán continuidad al sendero botánico que la comunidad educativa de este centro puso en marcha en sus inmediaciones.
Además, desde el pasado sábado, se han plantado 3.500 ejemplares de pino carrasco en terrenos de titularidad municipal dentro del paraje denominado Dehesa de Pasamán. La actuación abarca un total de seis hectáreas de este entorno cercano al casco urbano de la capital bajoaragonesa, a pie de la carretera de Castelserás, una zona afectada por las borrascas y los temporales que azotaron pasados inviernos y, ahora, por la falta de precipitaciones de los últimos meses. Esta repoblación más la realizada hace unos meses en La Mangranera eleva a más de 8.000 los ejemplares de arbolado que se han replantado en las últimas actuaciones en montes alcañizanos.