Ofensiva de primavera

Hace ya algún tiempo, amigos lectores, os recomendé la «nouvelle»: «Un caballero a la deriva», la historia de un hombre que, en vacaciones, se cayó del transatlántico en que viajaba y se quedó solo en medio del océano pensando en su vida y en la humanidad mientras se ahogaba
Publicado por Miguel Ibáñez el 24 de julio de 2025

Hace ya algún tiempo, amigos lectores, os recomendé la "nouvelle": "Un caballero a la deriva", la historia de un hombre que, en vacaciones, se cayó del transatlántico en que viajaba y se quedó solo en medio del océano pensando en su vida y en la humanidad mientras se ahogaba; una pequeña obra maestra dotada de una tensión narrativa precoz para su tiempo. Su autor: HERBERT CLYDE LEWIS (1909-1950), ese genio de origen judeo ruso que, tras ser corresponsal en Shanghai, regresó a Estados Unidos en 1933 y comenzó a escribir ficción mientras trabajaba para el New York Journal. En estos días, y gracias de nuevo a la sabia labor de la editorial Periférica, podemos disfrutar de otra pequeña joya, la segunda que escribió el bueno de LEWIS: "OFENSIVA DE PRIMAVERA". En ella nos vuelve a colocar a un hombre solo frente a la inmensidad de su destino, tesitura a la que lo aboca, como en la novela anterior, un suceso fortuito y casi banal.

Su protagonista es Peter Winston, un joven periodista estadounidense que vive con la ilusión intacta de quien tiene toda la vida por delante, hasta que los azares del destino se conjuran y, en un corto periodo de tiempo, no sólo pierde su trabajo, sino también a su novia y el favor de su mejor amigo. En un intento de darle un giro a su existencia, Winston decide alistarse voluntario en una brigada especial del ejército británico para luchar contra la Alemania nazi. Destinado en el norte de Francia, en un punto de la famosa línea Maginot -una zona guarecida por fortificaciones-, y atenazado por el tedio y la espera, pues, aunque la guerra se había declarado, hubo largos meses sin enfrentamientos, pues ninguno de los dos bandos se decidía a atacar; Winston se encuentra con todo lo contrario de lo que se imaginaba cuando se alistó. Así que un buen día, movido por un impulso utópico impregnado de ingenuidad e idealismo, decide adentrarse en tierra de nadie -en el territorio libre que quedaba entre las dos líneas enfrentadas-, para sembrar semillas de flores a lo largo de las empalizadas defensivas. Sin embargo, justo al dar por concluida su personal "Ofensiva de Primavera", al otro extremo de la línea, solo y desamparado, es cuando comienza el ataque alemán. En su huida, tratando de ponerse a salvo, se tuerce un tobillo, la metralla lo alcanza y va a parar al enorme cráter de un obús…. Mientras tanto, los lectores tenemos acceso al alma de Winston, a sus más oscuros y arraigados sentimientos, a sus más luminosas y volátiles esperanzas -nos dice en el posfacio la traductora-, asistimos a los vaivenes de sus ideas, de sus dudas y sus miedos, a la paulatina alteración de su estado mental y emocional…

Con una mezcla de sordidez y poesía (que tanto nos recuerda a Fante), de dureza y compasión, LEWIS nos ofrece una pequeña fábula sencilla y absolutamente vibrante y genial sobre el absurdo de cualquier guerra y el sentido de la vida.. Muy muy muy recomendable.

Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz