El Ayuntamiento, gracias a la ayuda del FITE, ha restaurado un edificio donde también instalará un pequeño museo
La localidad de Tronchón está cada vez más cerca de contar con una oficina de turismo. Gracias a una subvención del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) del 2017, el Ayuntamiento consiguió una subvención de más de 100.000 euros para acometer las obras de restauración de un edificio antiguo que pasará a albergar un espacio museístico y la futura oficina de turismo de la localidad. Las obras, que han contado con un presupuesto de más de 86.000 euros, afrontan su recta final y han servido para realizar un lavado de cara a un edificio que hasta ahora era «inservible».
El proyecto, que ha acumulado algunos retrasos por culpa del largo proceso de adquisición del local y de problemas en las obras, afronta lo que queda de invierno y la próxima primavera como plazo para amueblar y equipar el edificio y poder poner en marcha la oficina de turismo de cara a la época estival. «La idea es que pueda entrar en funcionamiento en verano y contratar a una persona que ejerza de guía turístico en el pueblo. Empezaremos con los meses de junio, julio y agosto, pero nos gustaría seguir con una persona contratada para Semana Santa y para los puentes festivos», comentó Roberto Rabaza, alcalde de Tronchón.
La nueva oficina de turismo estará ubicada en pleno casco urbano de la localidad, a escasos 50 metros de la plaza de la Iglesia. «La localización es ideal. Es un punto de paso para todos los turistas y creemos que va a funcionar muy bien», indicó Rabaza. El problema a la hora de seleccionar esta ubicación es que el edificio era de propiedad privada, concretamente pertenecía al Obispado de Zaragoza, y las negociaciones fueron complicadas. Finalmente, y tras un largo tira y afloja, el Ayuntamiento logró comprar el edificio por 40.000 euros. «Lo cierto es que por dentro estaba bastante mal. Era un almacén inservible, tenía el suelo en mal estado y habían numerosas goteras, pero pensábamos que era el lugar perfecto para instalar la oficina de turismo», añadió.
Con todo, desde el Ayuntamiento se muestran satisfechos con la adquisición y muy ambiciosos con la futura oficina de turismo. «Ahora el problema que tenemos es que mucha gente para en el pueblo y se da una vuelta por las calles, pero no profundizar en lo que ve. Queremos conseguir que la gente no pase de largo cuando está en Tronchón y que pueda conocer parte de nuestra historia», destacó Roberto Rabaza.
En cuanto a la distribución, el edificio constará de dos plantas y se dividirá de la siguiente manera: la oficina de turismo estará ubicada en la primera planta junto con los aseos y un mirador; mientras que la planta baja albergará una sala de exposiciones y también un espacio de almacenaje. El contenido del espacio museístico todavía está por definir y próximamente el alcalde se reunirá con técnicos de la comarca del Maestrazgo para analizar el tipo de producto que desean ofrecer. «Lo que tenemos claro es que queremos tener una sala de contenido fijo y otro espacio que pueda servir para exposiciones itinerantes, conferencias o actuaciones musicales», indicó el alcalde de Tronchón.