El Bajo Aragón y Matarraña seguirán mejorando su atención a personas dependientes gracias al convenio de colaboración del proyecto 'Acción Social en el Ámbito Rural – Abordar el reto demográfico para frenar la despoblación'. La iniciativa, diseñada e impulsada por Omezyma, inyectará casi 130.000 euros en ambas comarcas para desarrollar diferentes actuaciones hasta 2028, gracias a la financiación de la Fundación “la Caixa”.
En este primer año, ya se han llevado a cabo actividades que pretenden mejorar los servicios de cuidados domiciliarios y la atención a las personas mayores, así como fortalecer el sentimiento de pertenencia al territorio y las relaciones entre generaciones. Así se ha explicado en la firma del convenio que ha tenido lugar este lunes en el salón de plenos de la Comarca del Bajo Aragón.
El proyecto nace de la alianza estratégica liderada por Omezyma, en la que participan el Ayuntamiento de Alcañiz y las comarcas del Bajo Aragón y Matarraña. La propuesta, de carácter plurianual, cuenta con una financiación del 75% por parte de la Fundación ‘la Caixa’, mientras que las instituciones públicas participantes aportan el porcentaje restante.
Tradición, empleo y relevo generacional
Omezyma se ha centrado en el fomento de la cultura y el relevo generacional a través de formaciones para emprendedores y asociaciones, facilitando además la burocracia administrativa. Para ello, se han impulsado talleres y oficios tradicionales, como la construcción en piedra seca o el trabajo del esparto. Saberes artesanales que hoy se renuevan y se transforman en auténticas oportunidades de negocios sostenibles para el territorio
Durante la firma del convenio Teresa Crivillé, presidenta de Omezyma, ha destacado el valor de la identidad local como nicho de empleo: "Mirando a nuestras raíces, hemos impulsado talleres y oficios tradicionales de saberes artesanales que hoy se transforman en auténticas oportunidades de negocios sostenibles para el territorio".
Apoyo al sector de los cuidados
Por su parte, las comarcas del Bajo Aragón y del Matarraña, a través de sus respectivas áreas de servicios sociales, han lanzado "Cuidar en Red". Se trata de un programa itinerante de talleres dirigido a cuidadores no profesionales y profesionales. El programa ofrece sesiones clave sobre ergonomía, movilización segura, estimulación cognitiva, derechos laborales, recursos disponibles y salud mental del cuidador.
Alberto Carmona, vicepresidente de la Comarca del Bajo Aragón, ha subrayado la importancia de estos talleres: “Creemos que es importante fomentar esa economía del cuidado, dando apoyo y que se sientan acompañadas”.
Puentes intergeneracionales
La cohesión social es otro de los motores del proyecto, fomentada a través del encuentro entre jóvenes y mayores. En la Comarca del Bajo Aragón se ha puesto en marcha la iniciativa "Historias de mayores contadas por jóvenes". José Miguel Celma, presidente comarcal, ha explicado: "El fin es crear una relación intergeneracional para explicar historias que todos tenemos guardadas en nuestra memoria, de forma que nos las puedan contar desde su prisma actual".
En una línea similar, la Comarca del Matarraña ha desplegado el proyecto "Bibliotecas Humanas", donde los jóvenes entrevistan a los mayores sobre su pasado. Nerea Caldú, vicepresidenta comarcal, ha destacado que "esta dinámica está generando una sinergia muy interesante con muy buena repercusión".
Unidad de las instituciones a favor del territorio
Teresa Crivillé, presidenta de Omezyma, ha destacado el valor de la unidad de las instituciones a favor del territorio: "Omezyma siempre está en la misma línea, que es gestionar territorio repartiendo ayudas. Este dinero que viene de fondos europeos o de cualquier sitio que podamos acceder y potenciar nuestro territorio para que uniendo todos los agentes sociales el territorio salga para adelante".
Por su parte, Miguel Ángel Estevan, alcalde de Alcañiz, ha asegurado que "el consistorio seguirá aportando los fondos necesarios para complementar el área de Acción Social".
Con la primera anualidad ya en marcha y las actuaciones comarcales finalizando sus fases iniciales, el territorio encara los próximos dos años con la convicción de que la cooperación institucional y social es la única vía para asegurar la supervivencia y la dinamización del mundo rural.