Óscar Cubero: «Fui a Nepal para cumplir la promesa que le hice a un amigo nepalí en Caspe»

El caspolino impartió este viernes una charla en Caspe sobre el viaje de 35 días que vivió este verano en Nepal. La actividad se enmarca en el mes de la montaña organizado por el club Zalagarda
Publicado por Sofía Fondevilla el 18 de noviembre de 2024

El caspolino Óscar Cubero imparte este viernes una charla en Caspe sobre el viaje de 35 días que vivió este verano en Nepal. La actividad se enmarca en el mes de la montaña organizado por el club Zalagarda y está prevista para las 20.15 en la sede comarcal del Bajo Aragón-Caspe.

Óscar Cubero en Manang, durante su trekking en el Annapurna./ O.C.

¿Cómo surge la idea de viajar a Nepal?

La motivación del viaje era una promesa que le hice a mi amigo nepalí Dil Baniya, que vivió en Caspe durante varios años. Cuando él regresó a su casa, le prometí que iría a verle una vez. Y ocho años más tarde me decidí y, este verano, fui.

¿Cómo conoció a su amigo?

Él salió de Nepal hacia Europa por unas circunstancias personales. Después de estar en Alemania y algunas partes de España, vino a Caspe porque tenía un hermano aquí. Yo le conocí porque le salvó la vida a un colega que estaba pescando y tuvo un accidente. Desde que nos conocimos, hicimos muy buenas migas, es una persona muy cercana y extrovertida.

¿Cuál fue su reacción cuando le dijo que iba a Nepal?

Ya le había dicho varias veces que iba a ir y al final se quedaba siempre en agua de borrajas. Pero esta vez lo tenía más claro y fue una fiesta tremenda cuando se lo dije. Cuando llegué a Nepal me esperaban todos sus amigos, vecinos, la familia, fue como un acontecimiento. La gente me daba las gracias por ir y yo les decía: agradecido estoy yo por venir. Fue muy molón.

Estuvo allí 35 días, ¿qué hizo?

Visité la ciudad de Pokhara bastante porque vivíamos en un pueblo cercano, fuimos a un parque nacional que está al sur con la India a hacer un safari para ver rinocerontes, elefantes, pavos reales, monos, ciervos… Siempre me ha parecido de película la experiencia de estar en un safari. También aprovechamos para ir a la frontera con India, aunque no pude pasar porque no tenía visado y vimos esa zona. Nepal tiene tres zonas, el llano, que es la frontera con la India; la zona media que es de media montaña y es donde vive la mayor parte de la población y luego zona del Himalaya, ahí viven los pueblos de alta montaña. Tuve la suerte de poder ver las tres zonas.

¿Hay mucho contraste?

Sí. Siguen el tema de castas aunque no políticamente porque no es legal pero siguen socialmente. Entonces tienen unos rasgos muy marcados porque no se han mezclado en cientos o miles de años.

También hicieron trekking por el Annapurna...

Sí, fue menos de lo que yo quería. Fui con el hermano de mi amigo y otro amigo suyo para hacer un trozo del Annapurna. Teníamos la idea de visitar el lago Tilicho que está a 5.300-5.500 metros de altitud y no pudimos llegar porque no aclimatamos bien, no hicimos los deberes de la montaña.

¿Qué errores cometieron?

Subimos mucho desnivel en un Jeep y no hicimos la aclimatación correctamente. Empezaron los dolores de cabeza y los otros dos chicos empezaron con vómitos. Tuvimos que dar media vuelta. Además, fui en la época del clima de los monzones, las lluvias torrenciales y había bastantes riadas y deslizamientos de tierra, por lo que no era el mejor momento en relación a la seguridad.

Para visitar Nepal, ¿qué consejo nos daría?

Elegir los meses de otoño o primavera porque en invierno hace mucho frío y en verano entran las lluvias. Hay mucha información en torno al país para viajar pero, si hay dudas, recomiendo contratar un guía local para evitarte problemas, esa es la clave. Además, Nepal ya está imponiendo guías obligatorios y quedan muy poco valles que se puedan visitar por libre.

¿Cómo están las infraestructuras?

Están obrando mucho y China e India están metiendo mucho dinero porque había muchas constructoras de ambos países. Yo creo que en pocos años habrá unas grandes infraestructuras de carreteras y una mejora muy grande, será más parecido a aquí.

¿Qué es lo que más se lleva del viaje?

El ritmo de vida. Es más pausado, tranquilo y se toman todo con más flexibilidad que aquí, somos más rígidos. Ellos no son tan presos del reloj como nosotros y relativizan todo mucho más. Cuando llegué también me quedé alucinado porque todo el mundo habla inglés. Además, pasan mucho tiempo en familia, se toman el primer té de la mañana juntos, comen juntos, se ven antes de dormir… Evidentemente, cada uno tiene que cumplir con sus obligaciones laborales pero el resto del tiempo están juntos.

¿Y una anécdota?

Tengo miles. Pero nada más llegar a Nepal tuve la suerte de que mi amigo me vino a buscar en coche y hasta su pueblo hay unas 8 horas. En esa época hay mucha fruta y paramos en un puesto en mitad de la carretera, donde nos prepararon una piña con sal que lavaron con el agua que escurría por ahí… Yo me acordé de todas las enfermedades de las que me habían advertido y no quería ponerme malo de la tripa el primer día pero no quería empezar diciendo que ‘no’, así que me la comí. Por suerte, no me sentó mal y durante el viaje comí de todo sin ningún problema.

¿Volverá a Nepal?

Sí, y no volveré a esperar ocho años. Todavía me quedan muchos rincones espectaculares que descubrir pero elegiré una época mejor.

Ver comentarios (1)

  • gracias hermano yo tie dhije Nepal es boinos y tu Eres mejor ve mos pronto