Peñarroya de Tastavins revive el siglo XVI y recrea la visita del comendador calatravo

FOTOGALERÍA. Gran afluencia de público y alta participación vecinal en la fiesta que no se había celebrado desde 2018 y cuyas representaciones se realizaron en varios escenarios en el casco urbano
Publicado por Beatriz Severino el 5 de agosto de 2024

Cuando el escenario es un casco urbano como el de Peñarroya de Tastavins, poco más hace falta para que los sentidos se activen de forma instantánea. Este sábado, el sonido de las gaitas y tambores que llevó la Orden Calatrava fue el mejor orientador para que vecinos y visitantes recorriesen las calles empedradas. Entre los gruesos muros de piedra de las antiguas construcciones que dan el empaque tan característico del pueblo, sonaron las notas musicales y también los mensajes que la orden tenía para dar.

El sábado, Peñarroya recreó las visitas que el comendador realizaba a la villa en el siglo XVI para cobrar los impuestos, una fiesta que se celebra cada tres años desde 2006. Esta vez había más ganas si cabe, ya que la pandemia impidió la cita de 2021, así que, desde la última en 2018 ya había pasado demasiado tiempo. Cabe destacar que, con todo preparado para el pasado 22 de junio, se aplazó tras el suicidio de un vecino en trágicas circunstancias en la víspera. Llevarla a otra fecha fue la decisión tomada por la organización en la que intervienen varias entidades como son la Asociación de Jóvenes, la Asociación Cultural Tastavins, Asociación de Mujeres, Asociación Amigos de la Música, la Banda Musical Peñarbés, Gaiteros de Peñarroya, Coriveus, La Quiquereta y el Ayuntamiento. «Nosotros somos un mero apoyo en lo que necesitan, porque la organización es de las asociaciones que trabajan muy bien y que consiguen que se implique muchísima gente, casi todo el pueblo colabora y participa de una forma u otra, es una fiesta muy familiar y estamos contentos por cómo está yendo», valoró el alcalde, Ricardo Blanch, ya con las representaciones de la mañana hechas y con las novedades destapadas.

Y es que este año una de las innovaciones fue la descentralización de las representaciones y llevarlas por el pueblo. De ahí que las gaitas y tambores fueran la guía de la comitiva y de los visitantes en su recorrido que empezó en el ayuntamiento y terminó en la feria, una calle antes de la plaza de la iglesia. «Los que estamos en los puestos hemos podido ver las representaciones, las hemos disfrutado», valoró Montse Blasco. Junto a más compañeras de la feria se encargó de que a nadie le faltasen palomitas de maíz. «Por no traer aquí el fuego y demás, las hacemos en casa y las vamos a buscar. Ya hemos hecho unos cuantos viajes», rió.

A lo largo de la calle se desplegaron puestos de artesanía de todo tipo, además de la taberna que ayudó a calmar el calor. En los puestos se pudo ver y adquirir desde pintura hasta crespillos y otros manjares de la repostería local. El arte de tejer estuvo muy presente con el encaje de bolillos, o las agujas en manos expertas que iban extrayendo hilo de lana para confeccionar prendas. "Esto da mucha faena", dijo riendo Alicia Barberán, que ya en el cesto tenía más de un calcetín ya tejido. A su lado, su hermana Angelines seguía de cerca cómo iba haciendo un arte que aprendió de su madre y que trata de que no se pierda en la medida de lo posible. Ella no teje pero recordó que hasta la reina emérita se interesó por ello hace unos cuantos años en el mismo Peñarroya. "La reina Sofía vino de visita a la Virgen de la Fuente y estaba mi madre con más gente haciendo demostraciones de estos oficios y se interesó, le dijo que le recordaba a cuando era niña, que ella también veía hacer labores con la lana", relató con la sonrisa cómplice de Alicia. "Nos lo contaba nuestra madre", apuntaron.

Entre todos los presentes viajaron al pasado para mostrar partes de la vida de Peñarroya en el siglo XVI, cuando el comendador calatravo acudía a cobrar los derechos sobre las cosechas. La representación que se llevó a las calles es ‘La visita dels Calatravos a la vila’, que se basa en un texto de Desideri Lombarte, escritor local al que se homenajea siempre que hay ocasión.