Uno de los momentos más especiales de la inauguración del Curso de Periodismo de Alcañiz fue la entrega del Premio Pilar Narvión 2025 a la periodista Encarna Samitier (Barbastro, 1959) por su trayectoria de más de cuatro décadas así como su papel ejerciendo de pionera en la profesión periodística y referente femenino, que la ha situado en cargos directivos de relevancia, hoy como presidenta del diario 20 Minutos.
La aragonesa recibió, con el patrocinio del Grupo La COMARCA y el Ayuntamiento de Alcañiz, una escultura que ningún año es igual salvo por el material, el alabastro marca del territorio. En esta edición es obra de la artista Anja Roemer, una holandesa asentada en el territorio desde que participó en el Simposio de Alabastro de Albalate del Arzobispo.
En su intervención Samitier destacó la figura de Narvión, a la que calificó como una figura gigantesca del periodismo español, «la primera en casi todo» y la mentora de las mujeres que se incorporaron a las redacciones en el tardofranquismo y que contaron la transición. La barbastrense quiso poner en valor a las mujeres que fueron pioneras cuando se entendía que el periodismo era solo cosa de hombres y que ayudaron al cambio social en España a velocidad de vértigo. Recordó cómo a finales de los 70 y principios de los 80 abrieron paso pioneras como la alcañizana, que pasó de la crónica social a la dirección adjunta del periódico Pueblo. También puso como ejemplo a Mari Luz Morales, la primera mujer directora de un periódico en España en 1936-1937. Cuando un comité revolucionario tomó el control del medio y se lo propuso, Morales entendió que las circunstancias eran muy complicadas y dijo «solo haré periodismo» y así lo cumplió.
De Narvión destacó una anécdota. Se encontraba en el Congreso cuando se produjo el intento de golpe de estado y les dijo a las dos jóvenes periodistas con las que se encontraba «apuntad la hora». «Esa frase resume el talante de la periodista que está alerta ante el devenir de la historia. Invoca nuestra responsabilidad como testigos de la fragilidad de las democracias si cada uno no cumple, como dice Chávez Novales, la visión que tiene encomendada. Y la de los periodistas es enorme, incluye la pasión de los corresponsales que informan de las masacres en Ucrania, y de la matanza incesante de los inocentes en Gaza y Cisjordania. Pero también incorpora la pasión de quienes realizan periodismo de proximidad local, comarcal y regional. Y eso significa contar sin herir, escuchar sin prejuicios, mantener la serenidad en medio de las trincheras reales y figuradas. El periodismo local es una gran escuela de empatía y de calidad, como aprendí en El Cruzado, el periódico de mi ciudad, Barbastro», dijo.
Previamente, en la presentación de Samitier, la directora del curso, Eva Defior, realizó un paralelismo entre Narvión y la premiada al ser dos mujeres que «han abierto camino y lo han iluminado». «La alcañizana lo hizo en una época complicada para las mujeres en la que el permiso marital era necesario para casi todo. Estuvo 12 años de corresponsal en París y dos en Roma hasta que regresó a España cuando ya se podía hablar de política. Esa trayectoria es parecida porque resistir 40 años en la profesión periodística es complejo y hay que tener luz sin caer en la frivolidad, trabajar con rigor y enfrentando batallas, porque la última en Madrid liderando 20 Minutos merece un reconocimiento», dijo Defior.