Los doce alumnos del taller de empleo «Agroalcañiz» han elaborado este miércoles vino al estilo tradicional. Con los pies descalzos y los pantalones remangados, han pisado 400 kilos de uvas, variedad cabernet sauvignon, que ellos mismos han recogido estos días en las viñas de las Bodegas Guallart. Finalizadas estas prácticas, conseguirán el Certificado de Profesionalidad de elaboración de vinos y licores.
El director docente del taller, Antonio Dobato, ha explicado que los alumnos han seguido el cultivo de la viña desde que comenzó el curso en el mes de febrero. «Cuando estábamos confinados hacíamos un seguimiento a través de fotos y después hemos ido viniendo para controlar las enfermedades, el cultivo y el riego», ha matizado. Con la teoría acabada han hecho coincidir la campaña de la vendimia en el mes de septiembre con las clases prácticas. Ahora tan solo les quedan las prácticas de laboratorio, que realizarán en el IES Bajo Aragón, para cerrar el capítulo de la enotecnia.
A lo largo del taller, promovido por el Ayuntamiento de Alcañiz y financiado por el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) con un presupuesto de 284.819,16 euros, los alumnos adquirirán otros certificados profesionales sobre obtención de aceite de oliva y cerveza artesana.
El concejal delegado de Promoción Económica, Javier Baigorri, que ha asistido junto a varios representantes del INAEM a la clase práctica, ha explicado que el taller de empleo 'Agroalcañiz' está dirigido a personas desempleadas del Bajo Aragón, a quienes se forma en materias específicas de la industria agroalimentaria y se les habilita para acceder al mercado laboral, ya sea por cuenta ajena o propia mediante autoempleo. Baigorri ha señalado que para prácticas como las actuales, creían que "era idóneo realizarlas en empresas del sector, por eso el Ayuntamiento de Alcañiz firmó con las Bodegas Guallart del municipio un convenio para tal fin".
Los alumnos-trabajadores son formados a lo largo del año de duración con una jornada laboral idéntica a la de los trabajadores municipales, a través de un contrato para la formación y el aprendizaje. Reciben un sueldo, que viene establecido por la propia normativa que regula los Talleres de Empleo, y que es el salario mínimo interprofesional, que en estos momentos asciende a 900 euros al mes. Durante el año de contratación se cotiza al desempleo, de manera que esa cotización durante el año de contrato genera el derecho a una prestación por desempleo al finalizar el mismo.