El Ayuntamiento de Caspe ya ha iniciado los trámites necesarios para llevar a cabo el Plan Especial de Infraestructuras (PEI) de El Dique, que permitirá instalar nuevas y mejoradas infraestructuras urbanísticas en este barrio de las afueras de la Ciudad del Compromiso. Sus vecinos, muy contentos con la noticia, dudan de la dilatación de las mejoras a lo largo del tiempo y reclaman una mayor urgencia «para conseguir los servicios básicos que llevan pidiendo desde hace décadas».
El Ayuntamiento decidió en su último pleno de 2020, el pasado 30 de diciembre, aprobar de manera inicial el proyecto, lo que permitió su publicación en el BOP en ese mismo momento. «El consistorio está muy por la labor de llevar todas las infraestructuras necesarias a este barrio», explicó en su momento el concejal de Urbanismo de Caspe, Gabriel Luena.
El proyecto, que calculan costará alrededor de un millón de euros, está planteado para ejecutarse en una única fase. Supondrá la construcción y mejora de tres infraestructuras distintas: en primer lugar, una red de abastecimiento del barrio y distribución de agua potable, que supondrá la conexión con la potabilizadora de la localidad, a través de una gran tubería. La calle Huesca será el punto de origen de las infraestructuras, después irá por una zona cercana a las vías del tren, por el convento de Santo Domingo, hasta llegar al barrio por el Camino El Ramblar.
En segundo lugar, se construirá también una red de saneamiento que llegará a hasta la deuperadora del municipio.
Se aprovechará la misma zanja para llevar las dos tuberías a El Dique, y se dividirá en el último tramo. Para llevar a cabo la conexión se utilizará un camino ya construido, con el objetivo de «afectar lo menos posible a los propietarios de las parcelas». Eso es lo que explica el concejal de Urbanismo: «Este proyecto ha sido diseñado atendiendo siempre a la máxima de que cuantas menos personas puedan afectar las obras, mejor». «No queremos expropiar a nadie, por ello hemos creído conveniente llevar las tuberías por esa ubicación en concreto, lo mismo que el vial», asegura Luena.
En tercer lugar, la entrada oficial del barrio El Dique se ubicará en la parte más cercana al núcleo urbano, a tan solo 3 kilómetros. Conectará con la N-211, y será un camino asfaltado, que se ensanchará para ser utilizado en dos carriles, de 7»5 metros de longitud. Al conectar con una vía pública, requerirá del estudio y el beneplácito del Ministerio de Fomento.
Este es el punto que ha creado más polémica de dicho proyecto, ya que los vecinos lo consideran «innecesario por el momento». «Creemos que lo realmente prioritario son las redes de abastecimiento, las conexiones es algo que ya tenemos (aunque no en las mejores condiciones)», opina la presidenta de la Asociación de Propietarios de la urbanización de El Dique, Pilar Rodríguez. «La conexión del barrio va a suponer una dilatación importante en el tiempo del proyecto, lo que nos va a hacer esperar por mucho más tiempo». Por ello, esta asociación, formada por 200 vecinos, ha presentado una alegación.
Próximos trámites
Tras la aprobación inicial del proyecto, ha habido un mes para presentar dichas alegaciones que más tarde serán estudiadas por el Ayuntamiento. Además de la queja vecinal, también se han presentado otras alegaciones de propietarios de parcelas que se consideran de «suelo no urbanizable», de la zona conocida como UE-35. Según se explica en el proyecto, estos deberán sufragar el 14% de los gastos totales de dichas obras, ya que no son aptos para que se lleve a cabo el proyecto. Hay hasta 30 personas afectadas en este sentido.
Después del proceso de recepción de alegaciones, el Ayuntamiento de Caspe debe esperar el informe favorable de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Adif, Inaga y el Ministerio de Fomento. También debe ratificarlo el Consejo Provincial de Urbanismo.
Origen del barrio caspolino
La urbanización-barrio El Dique, también conocida como Pescadores, se encuentra junto al pantano de Mequinenza, en el Mar de Aragón, a 2 kilómetros del casco urbano de Caspe. Tiene más de 50 de años de antigüedad, está declarada como suelo urbano consolidado según el Plan General de Ordenación Urbana de Caspe (P.G.O.U.), aprobado en 2015.
Desde hace décadas, los vecinos han planteado a los distintos equipos de Gobierno municipales que «cumpliesen con la prestación de sus servicios públicos básicos obligatorios, tales como el suministro de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales, alumbrado público, pavimentación y conservación de vías públicas, y la recogida de basuras, entre otros; servicios que hasta el momento se han tenido que costear los propios vecinos.