Su impulsor, Miguel Vilanova, y las damas de 1967 tuvieron un protagonismo especial
Medio siglo no se cumple todos los días. El desfile de carrozas de Alloza, uno de los elementos característicos de sus fiestas de verano, celebró el sábado su 50º aniversario. Mucho ha cambiado desde que comenzó, entonces los disfraces eran mucho más tradicionales y ahora se pueden ver carrozas de todo tipo. No obstante, como en todo, la despoblación ha hecho mella y el número de grupos ha descendido notablemente aunque las ganas de fiesta siguen siendo las mismas.
El sábado se pudieron ver una decena de propuestas muy diferentes. Desde una tribu masai a granjeros, un grupo de policías o la recreación del «combate del siglo», entre otras. Inauguró el desfile una carroza con las damas de las fiestas de hace 50 años, Ramona, Carmen, Consuelo, Josefina y Dolores; para conmemorar la efeméride. «Como este año no hay chicas para ser reina y damas hemos decidido salir nosotras porque tenemos un espíritu muy joven», comentó Ramona. Una vez llegó su carroza a la plaza, se subieron al escenario para ver el resto del desfile junto al creador de la iniciativa, Miguel Vilanova Lázaro.
Cuatro ganadores
La carroza ganadora, que obtuvo 800 euros, fue la que recreó a superhéroes de cómic como Superman, Batman y SuperGirl. Los segundos, que recibieron 600 euros, fueron los vikingos de los aspros; y el tercer premio, 400 euros, se repartió entre las carrozas de La Bella y la Bestia y El Soldadito de Plomo al producirse un empate.
Al terminar el desfile el gran protagonista fue Miguel, quien dijo unas palabras ante todos sus vecinos. Hace 50 años un joven Miguel consiguió involucrar a numerosa juventud para comenzar con la tradición. Después de un inicio algo dubitativo, con los años las carrozas cogieron auge aunque con el paso de las décadas y las vicisitudes del medio rural han ido teniendo oscilaciones. «Hemos llegado a cumplir medio siglo teniendo un pueblo muy colaborador y con la ilusión de representar temas de actualidad y moda», destacó el alcalde allocino, Miguel Ángel Aranda.