Practicar entre las tripas de alabastro

Los alumnos del Taller de Empleo, todos mayores de 25 años, ya practican en empresas del territorio.
Publicado por Beatriz Severino el 19 de abril de 2019

 

Los alumnos del Taller de Empleo, todos mayores de 25 años, ya practican en empresas del territorio.

El sol cae a plomo sobre el Bajo Martín mientras las máquinas trabajan a destajo. Lo hacen a orillas de la N-232 pero no se ven porque están alejadas en su dedicación a la extracción de alabastro, uno de los valores de esta tierra dura.

Llegando a las canteras, repartidas entre los términos de La Puebla de Híjar y Azaila, se despliegan zonas ya explotadas aunque es complicado creer que ahí haya habido una excavación. «Todo esto ya se restauró. Tal y como se interviene, se restaura y el terreno se deja tal cual». Antonio Salvador es el gerente de Exportadora Turolense y el encargado de cantera.

En esa mañana calurosa de junio lo es además, de dar explicaciones a un grupo de alumnos del Taller de Empleo de la Comarca del Bajo Martín que lleva por título «Trabajando el alabastro».

El curso comenzó el 12 de diciembre y ha alcanzado la fase de práctica. La hacen en empresas de la zona y han comenzado con Exportadora, empresa con sello poblano ubicada en el polígono de La Venta del Barro.

Antes de tocar máquina, visitan las canteras y, una vez conocidas las fases a campo abierto, la segunda visita es a la planta del polígono. Allí las máquinas también trabajan para tratar las rocas que han salido de cantera.
Cuando el paseo llega a su fin llega el turno de coger los aparatos.

«Hemos empezado un módulo específico que se convenió con las empresas para que pudieran practicar en sus instalaciones», explica el director, Santiago Martínez. Mientras habla, los alumnos ya están manos a la obra. Su misión es coger con unas pinzas las rocas que llegan en una cinta transportadora y colocarlas en un palé.

Practican bajo la atenta mirada de Carlos Javier Villanueva, el docente del módulo que da las pautas sobre el manejo de puente grúa y polipasto. «Les preparamos en el manejo de la maquinaria que es lo que piden las empresas y está demostrado que la edad no es inconveniente», dice.

Mayores de 25 años

El Taller de Empleo lo concedió el Inaem, está cofinanciado por el Fondo Social Europeo y destinado a mayores de 25 años. Manuel Romero tiene 45 y muchas ideas. «Soy pintor y me dedicaba a la alta decoración. No conocía este material pero tiene muchas posibilidades y en un futuro me gustaría enfocarlo hacia mi actividad que quisiera retomar», dice.

A su lado, Jesús Molinos, que al igual que él reside en Híjar, se esfuerza con la máquina. Tiene casi 60 años y representa a un sector de edad que lo tiene complicado «por no decir imposible», apunta. Era técnico de televisores pero «la sociedad de consumo hace que sea más cómodo usar y tirar que arreglar», reflexiona.

Estaba desempleado, como todos los que se presentaron, y decidió probar. «No me veía capaz de tallar pero con práctica, clases y trabajo se hace y el taller está muy bien», añade.

Todos se tendrán en cuenta para el futuro. «A la gente se le pide que tenga prevención, cursos de carretilleros, de maquinista y que hayan tocado un poco el alabastro y este Taller es bueno por eso, nos viene bien tener a gente preparada en la comarca», dice Salvador que recuerda que la lucha es lograr que el proceso de conversión del alabastro se haga completo en planta, algo que multiplicaría los 32 empleos que ya mantienen.

El alcalde de La Puebla coincide. «Debe haber previsión de tener a gente formada y seguir hacia la especialización, desde la Administración estamos para apoyar pero es más sencillo cuando hay empresas con ideas y que lo facilitan todo como Exportadora», añadió Pedro Bello que gobierna una localidad para la que el alabastro es uno de los nichos de empleo.

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