El puente de diciembre está en su ecuador y ya está marcando cifras para celebrar un buen final de año. La satisfacción es generalizada en todo el territorio porque, donde no se ha colgado el cartel de completo a punto ha estado de hacerlo. «A nivel hotelero el puente está yendo muy bien y a nivel restauración, excelente», así de contundente es Roche Murciano, el presidente de Teruel Empresarios Turísticos. Este mes conviven cenas de empresa con el desembarco de turistas de esta semana. «La restauración factura entre el 15 y el 20% anual este mes, por lo que podemos decir que casi es el mejor del año», explica. Para los alojamientos diciembre es bueno en este puente y en fin de año, ya que el resto de fines de semana no se registra tanto movimiento.
En el flujo de trayectos influye que el puente sea largo y en este caso se cumple. Al Matarraña empezaron a llegar los visitantes ya la tarde del martes. «El arranque ha ido de maravilla. Hemos tenido una primera semana con consultas y muchos grupos de personas, pero la auténtica avalancha llegó el miércoles a mediodía. Debemos de estar cerca del 100%», dice Nuria Ruano, técnico de la Oficina Municipal de Turismo de Valderrobres. Las expectativas son «muy buenas» con cifras que el domingo «probablemente hablen del total de ocupación». Explican, gestionan visitas y también tratan de dar soluciones. «Alguno ha venido preguntando porque pensaban que en la España vaciada iban a encontrar opciones sin problemas, pero se han llevado la sorpresa de que no, de que esta zona está de moda y que viene mucha gente», sonríe.
Los visitantes por excelencia siguen siendo valencianos, catalanes y madrileños, pero cada vez se ven más vascos, manchegos e incluso murcianos. También zaragozanos que, en este caso, suelen optar más por las excursiones sin pernoctación. En la vecina localidad de Beceite las expectativas se están cumpliendo. Desde la Oficina de Turismo aseguran que las casas rurales y alojamientos están al borde de colgar el cartel de completo. Además de la buena meteorología, que no se hayan abierto las estaciones de esquí en los Pirineos también hace que muchos elijan el Matarraña y otras zonas del territorio.
Este puente está ayudando a desestacionalizar otras zonas como el Bajo Aragón, que tiene en Semana Santa o eventos de Motorland sus momentos álgidos. En este caso, calculan una ocupación del 64% con estancias que van entre los tres y los cinco días, principalmente con clientes también de Valencia, Cataluña y Madrid. «Las reservas se han efectuado a ultimísima hora y hubo cancelaciones los días pasados; algunas las hemos ocupado de nuevo», dice la gerente de Turismo Bajo Aragón, Nieves Ballestero. Miran con mucho optimismo a Nochevieja donde la ocupación ya está en torno al 90%. Al buen ritmo que van las llamadas, son muy optimistas para reponer algunas cancelaciones.
El tirón de las visitas guiadas
Uno de los grandes factores que animan reservas y cancelaciones es el clima. Se resienten si hay previsiones de lluvia o de nieve si lo que se busca no es esquiar. Las rutas guiadas que preparan ayuntamientos o comarcas ganan adeptos y el perfil de visitante del puente es diferente al de verano. «Ahora tenemos más reuniones de amigos o de familias que regresan a los pueblos y aprovechan para conocer más», dice una de las responsables de Turismo Andorra Sierra de Arcos, Inma Gracia. Hacer una estimación no es posible porque la gente no reserva aunque recomiendan hacerlo para poder avisar en caso de cambios. «El día 6 al final tuvimos un grupo grande de Barcelona que, además de conocer Crivillén, vio cómo se hacía el mondongo porque encontraron a una señora que estaba en ello y les invitó a verlo», dice. «Es la grandeza de los pueblos, que la gente es así de abierta y a veces nos pasan estas cosas», sonríe. El Balneario de Ariño es uno de los grandes tractores de turismo a la Sierra de Arcos y al Bajo Martín.
Lo es además tanto en fines de semana como entre semana. «Está yendo muy bien y estoy apurando lo posible para hacer todas las visitas antes de que cierre la temporada el balneario porque se nota», apunta Alfredo Martínez, al frente de Albalate Turístico, y que también gestiona el yacimiento romano Loma del Regadío de Urrea y la ermita-sinagoga de Híjar. «El Castillo de Albalate es la visita más demandada pero las otras funcionan muy bien, y vienen tanto turistas nuevos como descendentes de la zona», reflexiona. Algunos grupos que tiene del Bajo Martín seguirán hacia Alcañiz.
«Somos punto de encuentro también para grupos que vienen del norte, el centro y Levante y pasan el puente juntos en Alcañiz», dicen desde la Oficina de Turismo de Alcañiz. «Tenemos visitas reservadas, sobre todo, de grupos numerosos», apuntan.
Tampoco descansan en la Oficina de Turismo de Caspe, una ciudad a la que la gente acude en busca de conocer la historia del Compromiso. «Está siendo un puente con «bastante movimiento» y desde el martes ya van atendiendo a grupos de entre 10 y 15 personas. Coinciden al señalar lo positivo que abarque varios días. «Suelen venir por la mañana y marchan a hacer la visita medieval con la colegiata, el barrio de La Muela y el Castillo para conocer el Compromiso, a la gente le interesa la historia», apunta José Fillola, responsable de la Oficina de Turismo de Caspe.