Era día grande en la ciudad de La Concordia y bien que se hizo notar este lunes entre todos los alcañizanos que no quisieron perderse esta cita llena de sentimiento y devoción compartida, cada vez más, entre pequeños y mayores e incluso jóvenes que alargaron su noche ahí.
Puntuales como las agujas del reloj, los vecinos, autoridades, reinas, banda, charanga y cabezudos se concentraron a las 8.30 en la plaza de España para cumplir con una de las tradiciones más arraigada en el municipio: la romería y misa a la virgen de Pueyos. Vestidos de baturros y con un sol que parecía asomarse con algo de timidez entre las nubes fueron subiendo a buen ritmo hasta el santuario. «Ya llegamos, ahí está», decían dos pequeñas al terminar con la larga cuesta que los llevaba hasta la Virgen de los Pueyos. «Quiero darle las flores ya», insistían a sus dos acompañantes.
Cerrando la comitiva estaban las reinas de las fiestas y las autoridades vestidos también en su gran mayoría con el traje regional alcañizano. «Es un orgullo poder celebrar este día con todos los alcañizanos. El entorno está lleno de gente y se vive de forma muy intensa», dijo Miguel Ángel Estevan, primer edil de la localidad y quién, además estuvo toda la mañana acompañado por el protagonista de la noche del sábado, José Fernando Murria.
El entorno lucía sus mejores galas y es en parte, gracias a todo el trabajo que han realizado durante todo el año la Quinta del 78 con su prior al frente, Fernando López y las casi 100 personas que la forman. «Nos hemos despertado muy pronto y hemos venido aquí. Han empezado colocando las sillas y después los bancos. Después se ha colocado a la patrona y solo quedaba esperar a que llegaran el resto de vecinos», detalló López visiblemente emocionado, tras «tanto tiempo esperando que llegará el 9 de septiembre.
La romería, fue el preludio a la misa y la larga fila fue protagonista entre las conversaciones, de hecho, era difícil ver el final entre tanta multitud. Cada uno depositó sus flores y le pidió a la virgen de Pueyos sus mejores deseos. La foto de rigor tampoco faltó y ni las sonrisas de oreja a oreja los participantes. «Cada año va a más y todos los alcañizanos están aquí» reiteró el alcalde.
La eucaristía tomo el relevo a la ofrenda de flores y al finalizar fueron muchos los que cumplieron con la otra tradición: almorzar alrededor del santuario. Muchos regresaban «a casa» después de 40 años como es el caso de Ana Gimeno. «Mis padres eran de aquí y cuando éramos jóvenes veníamos . Hoy hemos regresado y estamos aquí todos juntos. Es una alegría», recalcó. A quienes tampoco se les acabo la alegría fueron a los de la peña El Síndrome que continuaban con la fiesta de su 40 aniversario. «Todos los años hemos conseguido sacar la peña adelante y esperamos seguir todo lo que podamos y que las nuevas generaciones sigan», dijo Carmen González de la peña.
La fiesta no ha hecho más que empezar en Alcañiz con actos hasta el viernes. Este martes se celebrará el Día del Santo Ángel Custodio y la recepción de los alcañizanos ausentes, entre otros. También está prevista la tradicional corrida de toros en la que el torero Manuel Escribano no actuará por el «incumplimientos» de la empresa gestora de la plaza, Dorado Sevilla.