La adjudicataria del bar del recinto ha incumplido el contrato por no pagar el alquiler
La Secretaría del Ayuntamiento de Andorra hizo público la semana pasada un informe por el que se denunciaba la situación de irregularidad administrativa del bar, con titularidad municipal, «La comunidad», ubicado en las proximidades de la piscina. Según la Secretaría, la adjudicataria del contrato, que se encarga de la gestión del local actualmente, ha incumplido el contrato de arrendamiento, ya que debe una cantidad de 6.350 euros. Esta cifra es la que se corresponde a los arrendamientos de los años 2011, 2012 y 2013, a lo que se debe sumar la cantidad correspondiente del año 2014.
La gestión del bar de las piscinas municipales, cuyo propietario y, en este caso, arrendador, es el Ayuntamiento, salió a concurso público en 2011. Tras la realización de este concurso, se firmó un contrato, de una duración de cuatro años, en el que se exigía a la arrendataria un importe de 3.389,83 euros anuales, cantidad a la que se debía sumar la cifra del IVA correspondiente. A pesar de los cánones que debía aportar, la actual gestora del local, y vecina de la localidad, sólo ha abonado al Ayuntamiento andorrano 400 euros en junio del año pasado. Desde entonces, se han realizado tres informes procedentes de Brigada Municipal, Secretaría e Intervención. En dos de ellos, se exige a la arrendataria que salde su deuda contraída con el Ayuntamiento.
Además, en el contrato de arrendamiento, se incluía también la oferta que había lanzado la adjudicataria por la que se comprometía a aportar varios elementos del equipamiento auxiliar como el menaje total de la cocina y la barra, el equipamiento en mobiliario auxiliar y la colocación de una pérgola fija o una carpa móvil, mediante la autorización previa del Consistorio. «Por esta razón, se la eligió a ella como adjudicataria, ya que había otra persona interesada en llevar el negocio», explica Yolanda Casaus, portavoz del Partido Socialista en Andorra.
En cambio, en 2013, la arrendataria solicitó que el Ayuntamiento le reintegrase los costes de la puesta en funcionamiento del negocio. Tras el informe realizado por Intervención, sólo se adjudicó 1.300 euros de los 3.000 que la arrendataria pedía en un principio. «Sin embargo, el Ayuntamiento de Andorra compensó a la vecina con 2.600 euros», afirma Casaus.
Gastos adicionales
Además de la cantidad de dinero por el alquiler, la arrendataria debía abonar los gastos correspondientes de los servicios de luz y agua. Sin embargo, el pago por el servicio de la luz presenta dificultades, ya que no hay un contador único que sólo calcule el gasto energético del bar. Junto a las instalaciones del local de las piscinas, se refleja el gasto en luz de la iluminación exterior, del vestuario del campo de fútbol y de un almacén. Por ello, para calcular el gasto en luz eléctrica del local municipal, se debe hacer una estimación, como explica Sofía Ciércoles, alcaldesa de Andorra.
Ciércoles afirma que ya se ha dado un plazo a la arrendataria para pagar su deuda. Si no realiza los pagos pendientes en esos días, se procederá a la rescisión del contrato, «aunque éste tenga una vigencia de hasta 2015», resalta.
«No estamos de acuerdo con esta situación porque es un agravio comparativo. Hay otros bares y restaurantes de la localidad con titularidad del Ayuntamiento que sí pagan los cánones establecidos», afirma Esther Peirat, portavoz del Partido Aragonés. La portavoz del PP no quiso realizar declaraciones par este medio, que tampoco pudo localizar a la adjudicataria.