La concejal de Festejos de Alcañiz, Irene Quintana, explica cómo se ha trabajado para preparar los actos de estos días y adelanta nuevos proyectos de su área.
Quintana: «Construiremos dos nuevos cabezudos de personajes de Alcañiz»
La concejal de Festejos, Irene Quintana, con dos de los cabezudos de la comparsa / L. Castel
¿Qué ha programado la concejalía de Festejos para estos días de «no fiestas»?
Siguiendo la línea que llevamos todo el verano hemos querido programar actividades en las que se integre todo tipo de público. En los actos infantiles hemos intentado que sean actuaciones de primer nivel que habitualmente no contratamos por diferentes circunstancias. También hemos intentado apoyar a bandas, grupos y artistas locales que trabajan fuera de nuestra ciudad. Es el caso de Anaju, Uña y Carne y Nacho Abril. Creemos que el anfiteatro Pui Pinos es un espacio que se presta para crear un espectáculo muy diferente que se sale de lo habitual como estamos viendo en las actuaciones que ya hemos llevado a cabo. Es lo que nos transmiten los artistas.
¿Cómo están funcionando los conciertos?
Estamos muy contentos porque el año pasado, en lo poco que pudimos hacer, funcionó . El público respondió muy bien y este año igual. El festival Aragón Sonoro fue un formato muy diferente al primer año y el concierto de Zahara fue un éxito. Llenó y fue muy emocionante. Con Anaju también ha respondido el público y Uña y Carne agotó las entradas el mismo día que se pusieron a la venta, por la noche ya no quedaban. Entendemos que la gente tiene ganas de salir, divertirse y apoyar la cultura. A ver cómo funcionan el resto.
¿Tuvieron que anular muchos actos después de la cancelación de las fiestas en Aragón hasta el 31 de septiembre?
No muchos pero si algunos porque ya estábamos trabajando en la línea de lo que se podía hacer a día de cuando los organizábamos. Aforo limitado, público sentado… las restricciones marcadas. Entendemos que no podía haber un volumen muy alto de actos porque no son fiestas. Los alcañizanos tienen que tener claro que estos días tiene que reinar la prudencia ante todo. Entiendo que todos tenemos muchas ganas pero la situación no es normal. Lo que hemos hecho es dejar unos actos simbólicos para cada día teniendo en cuenta que no son fiestas. Queremos que haya actos, apoyar la cultura, que la gente se divierta, pero siempre desde la prudencia.
¿Qué sentiste?
Fue un chasco porque ya teníamos prácticamente cerrados todos los días y había quedado una programación bastante completa para el momento. Cada día había tres o cuatro actividades de nivel pero entendí que hay que asumir la responsabilidad del momento que estamos pasando. Si en otros lugares no se ha podido celebrar nada no queríamos que Alcañiz se convirtiera en un reclamo.
¿Temes que aunque no haya fiesta se organicen botellones o reuniones en peñas?
Es nuestro mayor temor. La peñas están cerradas pero la gente se puede reunir en sus domicilios, en las huertas,… Las reuniones no están prohibidas pero apelamos a la responsabilidad de cada uno para que cumplan con los aforos, la mascarilla y la distancia de seguridad. Que no se relajen demasiado porque estamos viendo que esto no ha terminado y aún nos queda un poco.
¿Reforzarán la vigilancia policial?
Sí y además como coincide con MotoGP se ha preparado un dispositivo de seguridad especial. Tendremos doble patrulla de Policía Local y se esperan cerca de 1.000 efectivos para el fin de semana, sobre todo de Guardia Civil.
¿Les preocupa el fin de semana entre las «no fiestas» y la MotoGP?
Sí porque a la gente de la zona la puedes tener controlada, sabes dónde se reúnen pero los que vienen de fuera están acostumbrados a pasarlo bien cuando nos visitan por el Mundial, que siempre han sido días muy intensos. Mantenemos la esperanza de que sepan a lo que vienen, a ver el Gran Premio pero con prudencia y responsabilidad.
¿Cree que en 2022 ya podrán celebrar unas fiestas más o menos normales?
(Risas) Espero que sí porque desde que soy concejal no he podido organizar mis propias fiestas de una forma normal. Creo que la mascarilla y las distancias han venido para quedarse un tiempo pero espero que a un año vista la situación esté más normalizada y podamos recuperar ciertas cuestiones que son la estrella de nuestras fiestas. La romería a Pueyos, salir con los gigantes y los cabezudos, juntarnos de otra manera,…
¿Qué es lo que más echa de menos?
El estar con la gente en la calle y encontrarte alcañizanos que viven fuera. Ahora nos falta ese contacto, es lo que más hemos perdido y lo que más echamos de menos.
Con unas actividades a medio gas por la prohibición de celebrar fiestas, ¿en qué invierte su partida la concejalía de Festejos?
Este año estábamos a la espera de conocer si se podían organizar o no las fiestas porque al celebrarse en septiembre después nos queda poco tiempo de reacción para gastar nuestra partida. Ahora tendremos que ver cómo ajustamos el presupuesto porque no vamos a llegar a gastar todo lo que tenemos. Queremos seguir invirtiendo en mejoras. Este año desde las áreas de Cultura y Festejos se ha destinado dinero a acondicionar el anfiteatro Pui Pinos pintando, asegurando las placas del escenario, colocando escaleras nuevas y arreglando los camerinos, entre otros. También se está poniendo al día la Plaza de Toros colocando arena y arreglando algún burladero. El año pasado ya acometimos una importante inversión en dos nuevos cabezudos, en su vestuario y en el tragachicos. Vamos a intentar seguir esa línea de trabajar en lo que nos hace falta para ir equipando el área para otros años. Seguramente compraremos algunas mesas más para otros escenarios, vallas antiavalancha y queremos seguir aumentado la comparsa de cabezudos con dos nuevas adquisiciones personalizadas. El año pasado recuperamos dos figuras que ya estaban antiguamente y se perdieron, el diablo y el payaso.
¿Personalizadas simulando personajes de Alcañiz?
Sí, esa es la idea.