Reabre Rivus Coworking, una «herramienta» para luchar contra la despoblación en Fayón

El espacio para teletrabajar inaugurado hace seis años se ha reformado. Hasta siete profesionales pueden hacer uso de las instalaciones al mismo tiempo
Publicado por María Celiméndiz el 8 de mayo de 2024

Rivus Coworking, el espacio para teletrabajar inaugurado en Fayón hace seis años por petición popular, ha reabierto sus puertas totalmente renovado. Su interior es funcional -cuenta con una sala diáfana de trabajo, otra de reuniones, despachos individuales, un office y una zona de descanso-, tiene estilo (combina el metal con la vegetación y las maderas cálidas) y está perfectamente equipado con mobiliario, conexión a internet, ordenadores y otros dispositivos electrónicos. Desde hace un mes, seis profesionales de diversos sectores hacen uso de estas instalaciones entre dos y tres días a la semana.

El edificio era una nave industrial que alojaba a la brigada municipal, sin embargo, se transformó en oficinas para dar respuesta a la necesidad de emprendedores y empresas. En los dos últimos años, el Ayuntamiento de Fayón ha rehabilitado el espacio, gracias a la cofinanciación de la Fundación Aragón Emprende del Gobierno de Aragón, para continuar atrayendo y reteniendo talento en la localidad. "El teletrabajo hoy en día permite que muchas personas puedan trabajar y vivir en el pueblo. El coworking es una herramienta más para luchar contra la despoblación", señala Ruben Cabistany, técnico de Promoción Económica.

Asimismo, Cabistany destaca que el coworking "diversifica la economía de la localidad y ayuda a empresas y emprendedores a encontrar un espacio con unos precios reducidos donde formar parte de una comunidad de profesionales en un ambiente cercano y familiar". "Ha de ser un lugar donde pasen cosas, donde se creen sinergias entre los coworkers y donde se realicen formaciones, networkings y jornadas", subraya.

Los perfiles de quienes ya trabajan en Rivus Coworking son diversos: hay una interiorista, un arquitecto, una psicóloga, una coach, personal de la administración pública e ingenieros en el sector del automovilismo. Algunos de ellos tienen en Fayón su segunda residencia, mientras que otros, por ejemplo, vienen a pasar temporadas desde Alemania porque son aficionados a la pesca. Cada uno entra y sale de la oficina cuando quiere a través de un código de acceso. La capacidad es para siete personas, pero los usuarios pueden ser muchos más, ya que por lo general cada profesional utiliza el espacio un par de días a la semana.

Mitad del mes en Barcelona, mitad en Fayón

La interiorista Silvia Deler es una de las profesionales habituales del coworking desde que se rehabilitó. Ella es de Barcelona, donde vive junto a su marido, quien desciende de Fayón. El matrimonio compró una casa en el pueblo como una segunda residencia y gracias a la flexibilidad del teletrabajo pueden desplazarse a ella entre diez y quince días al mes. "La casa no tiene wifi ni está preparada para trabajar, por lo que nos es muy cómodo ir al coworking. Tiene todas las herramientas necesarias y, además, ayuda a separar lo que es el estudio o el trabajo del tiempo familiar", detalla Deler.

La interiorista utiliza este espacio para estudiar, ya que actualmente se ha tomado un tiempo de relax, pero "necesita estar al día de las tendencias -que no dejan de cambiar en su sector- para cuando se reenganche". En el caso de su marido, que es técnico de cultura, teletrabaja dos días a la semana desde el covid. "Al combinar los días de teletrabajo con el fin de semana y algún día libre podemos bajar una semana completa al pueblo. En nuestra cuadrilla somos unas 50 personas y casi todos somos de Barcelona. El teletrabajo nos ha venido super bien para poder pasar más tiempo en Fayón", explica Deler.

El coworking también permite al matrimonio "enriquecerse de las ideas" de otros profesionales y viceversa. "Siempre cruzas comentarios y te explican a qué se dedican. El hecho de socializar con otras personas te aporta, sobre todo, a nosotros, que nos dedicamos al mundo de la cultura y del interiorismo", añade Deler.

Disponible las 24 horas del día

Rivus Coworking, que está integrado en la Red Arce de Centros de Emprendimiento de Aragón, dispone de una sala diáfana con escritorios individuales, una sala de reuniones y despachos que deben reservarse previamente para garantizar su disponibilidad, un espacio office con microondas y menaje de cocina y una sala de descanso. Además, cuenta con conexión a internet de alta velocidad (wifi), ordenadores, una pantalla y un cañón de proyección, pizarras, escáner e impresora. En el servicio también se incluye la limpieza y el mantenimiento.

El coworking de Fayón, abierto hace seis años, ha sido reformado en los últimos dos./ Ayuntamiento de Fayón

Los profesionales pueden hacer un uso del espacio las 24 horas del días. Aquellos que solo quieran utilizar en el coworking un día puntual tendrán que abonar una tarifa de dos euros. En el caso de los residentes a tiempo completo, pagarán 30 euros por todo el mes. Desde el Ayuntamiento de Fayón se ofrecen visitas personalizadas a todas aquellas personas que estén interesadas en poder conocer este espacio, simplemente poniéndose en contacto por correo electrónico (promocioneconomica@fayon.es) o llamando al 976 63 59 59.