La comunidad de regantes de Valmuel, que engloba a los agricultores de las pedanías, la ciudad de Alcañiz y otras vecinas, ha comenzado el proceso para dejar atrás el sistema de riego tradicional a manta y apostar por la modernización en sus 2300 hectáreas de extensión. El pasado jueves se presentó en la junta ordinaria el anteproyecto y los estudios previos que una empresa externa ha estado redactando desde 2020 y en que se contempla el cambio para todas las parcelas y un 82% de los 260 socios se mostró a favor del cambio.
A nivel técnico, en el caso de los regadíos que afectan a las pedanías, hay una parte con unas 210 hectáreas que ya está modernizada de obras anteriores. Para actuar sobre el resto, será necesario construir dos balsas de riesgo, una balsa de captación a cota de canal, y otra balsa elevada para dar servicio y presión a las zonas que lo necesitan, cada una con 99.000 metros cúbicos de capacidad. La primera servirá para abastecer a unas 500 hectáreas que pueden ser regadas con presión natural, mientras que el resto dependerán del agua elevada. En ambos casos, las infraestructuras estarán situadas en puntos estratégicos cerca, tanto de la captación de agua del canal, como de las torres de energía de Endesa, para así evitar sobrecostes en el proyecto.
A las dos balsas se unirá también la construcción de un parque fotovoltaico cuya energía será para elevar agua a la balsa superior y que permitirá ser eficiente energéticamente y poder tener un ahorro del gasto.
Desde las dos balsas que hay proyectadas saldrá las distintas redes para dar servicio a las fincas de riego con un mínimo de 3 kilogramos de presión en hidrante. Así, los regantes pudieron ver en un mapa las dos líneas de distribución con los diferentes tramos de tubería que se plantean y el recorrido que seguirán para cubrir todo el territorio En cuanto a las tuberías propiamente dichas que se plantean en el proyecto, serán de PVCO con diámetros que varían desde 140 mm hasta 900 mm.
Un proyecto a largo plazo
Así, los siguientes pasos serán la redacción del proyecto definitivo a lo largo de este invierno para poder comenzar con las solicitudes de subvenciones en 2026. Al igual que ya sucede con otras infraestructuras similares como la modernización en la que también se encuentra inmersa la Comunidad de Herederos de Reganetes del Guadalope, la junta recuerda que es un proceso lento y que pasarán varios años hasta que el proyecto esté culminado. En cuanto a los costes que debería afrontar cada unos de los regantes, habrá que esperar a la redacción del proyecto y a la concesión de subvenciones.