Seis ponencias y mesas de debate han compuesto el programa del I Congreso 'Agua, vida y desarrollo', celebrado este jueves en el teatro municipal de Alcañiz. En la jornada, organizada por Caja Rural, se ha hablado de la importancia del sector primario para la provincia, así como de los grandes retos a los que tendrá que hacer frente en los próximos años. También se han abordado casos de éxito ligados al agua, así como del proyecto de modernización de la Comunidad de Regantes del Guadalope y proyectos futuros como la Central Reversible Mar de Aragón.
«Tenemos que conseguir que la producción sea compatible con nuestros ecosistemas»
Bajo el nombre ‘Agua, regadío y territorio: garantizar el futuro de la Cuenca del Ebro’ el presidente de la Federación de Regantes del Ebro (FEREBRO), Javier Berdejo, ha defendido el agua como una oportunidad para garantizar el desarrollo de empresas y proyectos que contribuyen a asentar población.
Berdejo ha recordado cómo el Plan Hidrológico que se prepara desde el 2028 hasta 2033 tendrá que tener en cuenta las necesidades reales del territorio. «Los que se discuta en los próximos meses tendrá efectos para los próximos años». Así, el presidente de FEREBRO ha reclamado equilibrio y usos reales para los regantes. «Pedimos que proteger los ríos sea compatible con las necesidades de la producción», sentenció.
En este sentido, ha recordado que las obras hidrológicas no solo tienen efectos positivos para la agroindustria, sino que, entre otras cuestiones, protege a la biodiversidad y garantiza la lámina en caso de avenidas. Además, ha asegurado que los regantes pueden convivir con grandes proyectos empresariales, en este caso como los Centros de Datos. «Hay que conseguir una producción que sea compatible con nuestros ecosistemas».
Berdejo ha concluido con una reivindicación para las comunidades de regantes. «Conviene recordar que somos nosotros los que llevamos siglos trabajando en la gobernanza del agua. Nuestro conocimiento no se tiene en un despacho», puntualizó.
«Muchos de los vecinos que tuvieron que salir de Sarrión han vuelto gracias la trufa»
Durante la mañana también ha habido tiempo para los casos de éxito. Antonio Cervera ha sido el encargado de explicar la puesta en marcha del Proyecto de Regadío Social de la Trufa de Sarrión. El profesional ha detallado cómo la profesionalización del sector de la trufa y su crecimiento como motor de desarrollo para Gudar-Javalambre ha estado estrechamente ligada al agua.
«La trufa ha hecho crecer nuestra población. Hemos pasado de unos 1.000 habitantes a superar los 2.300», recordó. A todo ello se suma también el tejido industrial ligado. «Muchos de los que salieron en su día gracias a la trufa pueden volver a sus raíces», ha añadido.
En el caso de Sarrión, los recursos hídricos llegan desde los acuíferos. La comunidad consiguió el permiso de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Desde entonces el riego se garantiza con microaspersores que se abastecen de varias bombas. El gasto y la electricidad llega de las placas fotovoltaicas que forman dos plantas de 500 KW y que se colocan por encima de cada una de las balsas de almacenamiento de agua.
Cervera ha recordado cómo los trámites para conseguir el proyecto son habituales «largos, complejos y costosos», pero que a largo plazo tienen grandes beneficios para todo el territorio.
«Los regantes del Guadalope sabemos muy bien los que es tener que esperar»
El presidente de la Junta Central de Usuarios del Río Guadalope, José Fernando Murria ha sido otro de los protagonistas que se ha encargado de relatar los proyectos presentes y futuros en la cuenca.
En cuanto a la modernización de los regadíos que enfrenta la comunidad, recordó que solo el anteproyecto supone más de 14 millones de euros. «Podemos pedir modernización, responsabilidad, ahorro de agua, pero no podemos pedirles a los regantes y agricultores que asuman todo el gasto», ha explicado y reclamado celeridad en las ayudas. «Nosotros sabemos bien lo que supone tener que esperar».
En el caso concreto del Guadalope, Murria ha recordado las enormes consecuencias que el cierre de la Térmica tuvo para los regantes. Ha explicado que él mismo se reunió con la exministra Teresa Ribera que le ofreció una compensación que a día de hoy sigue sin llegar. «No estamos pidiendo privilegios, pedimos igualdad el agua no solo riega campos, genera empleo, inversión y ayuda a asentar la población», ha sentenciado.
Murria ha defendido también como la tierra en el caso concreto de Alcañiz, «está mejor con masicos». Además, ha reclamado zonas como Viveros, Cantagallos o la zona del nuevo Hospital se han edificado en zonas de regadío. «Todo esto tiene que ser compensado cuanto antes», ha añadido.
«La calidad de vida que ofrece el regadío garantiza que haya relevo generacional»
La mañana ha concluido con la mesa de debate ‘Conversando con Regantes’ en la que han participado Ramón González, José Miguel Ayuda, Ángel Artal, Ignacio García. La mesa ha estado moderada por Ángel Espinosa, exdirector de negocios de Caja Rural de Teruel. Los cuatro profesionales han coincidido en que la aparición del regadío supone «un punto de inflexión». El agua se traduce en calidad de vida y en una mayor tranquilidad. «Los regadíos son los que permiten que las explotaciones tengan el relevo general garantizado», han explicado.
Ambos han coincidido en que el agua permite también cultivos más extensivos que serían imposibles en el secano. Casos concretos como el de La Calandina demuestran que desde el año 2000 la producción se dispara y multiplica gracias a la puesta en marcha del regadío. En el caso de la Cooperativa de Pueyos que se dedica de forma mayoritaria al cereal en apenas los cinco años que se tardó en transformar al regadío, la producción se ha multiplicado por cuatro. En San Miguel (Calanda) aumentar apenas un 8% la extensión de zonas de regadío supone duplicar la producción.
Los productores también coincidieron en la burocracia como una de las mayores tramas a las que se enfrentan «Te quitan la ilusión y sin eso es imposible avanzar», han concluido.
«Llevar agua a la margen derecha del río Ebro es una cuestión de Estado»
Tras el descanso del mediodía para comer y recuperar fuerzas, la jornada se ha retomado a las 16.00 y ha sido el turno a Manuel Omedas, quien ha presentado el proyecto de la Central Reversible Mar de Aragón. «Se plantea como una obra paradigmática llamada a resolver el déficit hídrico histórico de la margen derecha del Ebro y garantizar la soberanía energética y agroalimentaria del país», ha subrayado.
Durante su intervención, ha incidido en el valor estratégico de este plan de doble aprovechamiento, concebido con un coste de 350 millones de euros, para almacenar excedentes de energía eólica y solar mediante bombeo reversible entre balsas y, simultáneamente, aportar agua a las zonas agrícolas que más lo necesitan.
La iniciativa proyecta elevar caudales del Ebro hasta la cota 400, aprovechando la infraestructura para beneficiar a los tramos bajos y de cabecera de las cuencas del Guadalope, Martín y Regallo, entre otros. «Con un coste de elevación acordado de 5 euros por metro cúbico, municipios como Chiprana, Samper o Alcañiz verán reforzada su garantía de riego», ha subrayado Omedas.
Actualmente, el proyecto cuenta con el apoyo del Gobierno de Aragón para su declaración de Interés General. De esta forma, busca consolidarse como un símbolo de compromiso y vertebración territorial.
Proyecto Central Reversible Mar de Aragón./ G.R.
«Si queremos una agricultura propia, hay que apostar por el regadío eficiente»
La jornada ha concluido con la mesa redonda ‘Sector primario en el S.XXI: innovación y transformación’ y ha contado con la participación de Marcos Caballero, Andrés Llombart, Carmen Serrano y Carlos García. Eva Defior, directora de La COMARCA, ha sido la encargada de moderar la mesa técnica. Durante una hora, la optimización de los recursos hídricos y la transición hacia un modelo de gestión sostenible se han considerado como «ejes estratégicos para el futuro del campo».
En el marco de los debates sobre la transformación del sector primario en el siglo XXI, Marcos y Carlos han señalado la urgencia de «promover un uso eficiente del agua en las zonas regadas como condición indispensable para sostener una agricultura propia y competir en igualdad de condiciones frente a los productos importados».
En cuanto al futuro, todos han coincidido en la importancia de que disponer de agua para el riego constituye un «factor determinante» para afrontar el relevo generacional en el medio rural. Para finalizar, una de las conclusiones que han acordado entre los cuatro, ha sido la necesidad de rebajar los tiempos y los trámites burocráticos. Algo que se ha mencionado también en cada una de las intervenciones de la jornada.
Para finalizar, han subrayado la consolidación del regadío actúa como «un elemento clave para reducir la incertidumbre y asegurar la continuidad del medio rural», además de fijar población.