"Una reforma de 360º para enfrentar el futuro post Covid"

Ana Barrabino

Gerente del concesionario

TRAYECTORIA BARRABINO E HIJOS

Fundado en 1975, Barrabino e Hijos es el Concesionario Oficial Citröen en Alcañiz y para toda la provincia de Teruel.

Desde su creación, siendo ya la 3ª generación como Citröen, la empresa ha dedicado su esfuerzo a proporcionar la máxima calidad a sus clientes en la búsqueda de su vehículo, acercando la marca al territorio bajoaragonés.

Con unas instalaciones totalmente renovadas de más de 2000 m2, en las que se proporciona servicio de compra y reparación, esta empresa familiar del sector de la automoción enfrenta el futuro post-covid con trabajo y compromiso por el territorio.

Citröen Barrabino e Hijos, el Concesionario oficial de Citröen en Alcañiz, lleva más de 45 años acercando la tecnología de vanguardia al territorio bajoaragonés en el sector de la automoción. Con unas instalaciones completamente renovadas, enfrenta una nueva etapa tras el Covid-19, intentando mantener la industria del automóvil lo más cerca posible de los bajoaragoneses.

La inversión en la mejora de sus servicios siempre ha sido una prioridad para sus gerentes, los hermanos Ana y Carlos Barrabino, que han tomado las riendas de la empresa después de que su padre le dedicara «toda su vida».

«Yo siempre digo que nacimos en un pistón, porque no sé hacer otra cosa, he crecido entre coches y lo llevo en el ADN», destaca Ana.

La empresa realiza todo lo relacionado con el automóvil. Desde la venta de vehículos nuevos o usados, servicios de reparación mecánica, diagnosis, electricidad, chapa y pintura. Dispone también de un servicio de asistencia 24 horas con cuatro plataformas de grúas y un vehículo de taxi, que cubre la Comarca del Bajo Aragón.

La empresa familiar ha invertido en torno a 150.000 euros para renovar la imagen de la casa. La reforma llevada a cabo entre junio y noviembre del año pasado ha permitido una renovación completa de suelo y mobiliario, tanto en el área de ventas como en el taller de mecánica, además de la innovación tecnológica, ya que cada uno de los automóviles cuenta con un puesto de datos y de electricidad.

«Ha sido una reforma de 360º. Como terminamos a finales de año casi no ha dado tiempo a que la gente disfrute de las nuevas instalaciones por el Covid. Esperamos que esta sea una oportunidad en la reapertura, que la gente vea que viene a un sitio seguro y que vamos a mirar por el bien de cada una de nuestros clientes», destaca Ana Barrabino.

Atención segura con un trato personalizado

La crisis del coronavirus ha sido una más, la más fuerte, de la ya «inestable»  situación del sector de la automoción, y ante la cual la empresa ha tenido que enfrentar cambios, introduciendo a sus servicios de venta y reparación todos los protocolos y equipos necesarios para seguir atendiendo a sus clientes de forma segura.

Gran parte de la plantilla ya trabaja al 100% y otra pequeña parte al 50%, aunque las jornadas se reanudarán a medida que se vaya avanzando hacia «la nueva normalidad». Por otra parte la reanudación de los trabajos en el taller en cuanto a volumen de clientes «ha sido positiva» y trabajamos para conseguir idénticos resultados en la parte de ventas, aunque no ha comenzado tan mal como esperábamos tras el COVID-19, matiza la gerente.

Asimismo, todos los trabajadores están muy concienciados de que «hay un antes y un después» en el modo de desarrollar su trabajo. «Pese a la distancia social se intenta mantener un trato cercano con las personas que acuden a la recepción», ya que «más que vender un vehículo» se quiere ofrecer «confianza».

«Nuestro trabajo no puede ser teletrabajo. La forma de conectar con la gente es teniéndola cerca y mirándola a los ojos» con las oportunas medidas de seguridad y salud adecuadas, por supuesto.

Los protocolos de desinfección y limpieza también contribuyen a ello. Los vehículos se desinfectan con ozono antes de que el equipo acceda a ellos y empiece a trabajar, y antes de devolvérselo a los clientes. La máquina de ozono funciona en el coche entre 6 y 10 minutos. El cuidado es extremo. Anteriormente a esta situación, nosotros ya protegíamos en todos los vehículos "volantes, asiento, palancas cambio de marchas, el freno de mano, y ahora añadimos la llave del vehículo y tiradores de puertas para no tener ningún tipo de contacto", matiza. Además se procede diariamente a la limpieza de las instalaciones, oficinas, exposición y las diferentes áreas de trabajo del taller.

Nuestro trabajo no puede ser teletrabajo. La forma de conectar con la gente es teniéndola cerca y mirándola a los ojos

Ilusión por seguir creciendo

Lo que no ha sufrido cambios es el horario de apertura, que sigue siendo «el de siempre» para «no confundir a sus clientes», tal como explica la gerente. «A pesar de todos los protocolos impuestos queremos mantener una idea de normalidad, que la gente sepa que seguimos estando abiertos como antes».

De cara al futuro, a pesar del Covid, «la ilusión es crecer». «A nivel personal esta experiencia nos ha enseñado a ser más humanos, y lo humano nos llevará a lo económico. En esta casa las puertas las tiene abiertas todo el mundo que quiera venir, los que han sido clientes, los que son y los que nunca lo han sido».

Consumo en nuestra localidad

Para lograr este objetivo y seguir manteniendo al sector de la automoción en el territorio hará falta «un esfuerzo colectivo». «Solo será posible permanecer si somos capaces de transmitir confianza a nuestros clientes y que continúen volviendo a nuestra empresa, para comprar o reparar su vehículo."

"Todos juntos podremos defender nuestros intereses, de empresa y de cliente. Consiguiéndolo, los beneficios de ambas partes se quedarán en nuestra Comarca.  Entre todos, tenemos que ser capaces de mantener nuestro territorio con vida."

El equipo de Barrabino e Hijos, en el taller de mecánica

El equipo de Barrabino e Hijos, en el taller de mecánica