"A partir de ya iniciamos la recuperación"
Heriberto Lasa Sagasta
Gerente Spain Rubber
Plantilla: 55 personas
TRAYECTORIA SPAIN RUBBER
Llegó desde el País Vasco a Alcañiz en 1992. Seis años después, Heriberto fundó Spain Rubber. Después de 22 años, Spain Rubber es referente en su actividad: la fabricación de mezclas de caucho para terceros.
Premios: Premio Pilot de excelencia logística en 2013 y Premio Empresa a la Internacionalización en 2015.
Con 55 personas en plantilla y una facturación anual media de unos 17 millones de euros en los últimos ejercicios, Spain Rubber es una de las empresas de referencia en Alcañiz. Ubicada en el polígono de las Horcas de la capital bajoaragonesa, esta empresa fabricó en 2019 más de 7.500 toneladas de mezclas de caucho para terceros, es decir, materias primas con las que sus clientes construyen diferentes piezas, principalmente para el sector de la automoción.
«También para el sector de la banda transportadora y el piecerío industrial en general. Pero nuestro principal cliente es la automoción», explica su gerente, Heriberto Lasa Sagasta, quien se inició en esta actividad en 1998 con la fundación de esta sociedad.
Pese a que la automoción no pasa su mejor momento en España y a la situación ya preocupante derivada de la crisis sanitaria se ha unido el cierre de la planta de Nissan en Barcelona, Heriberto confía en la recuperación «siempre y cuando se cumpla el plan de ayudas a la industria automovilística que ha anunciado el Gobierno». El plan está dotado con medidas para subvencionar la compra de coches eléctricos, para apoyar las inversiones en I+D+I o para aumentar la liquidez de las empresas del sector con créditos ICO, entre otras. «Después de unos meses malos ya vemos que la automoción está arrancando», señala.
Plantilla al completo y optimismo en la vuelta a la normalidad
Aunque Spain Rubber no ha llegado a cerrar sus puertas en el estado de alarma por considerarse «esencial», si que vio reducida en gran medida su actividad. A marzo llegaron con absoluta normalidad, pero los pedidos empezaron a descender notablemente en abril -lo hicieron un 60% con respecto a 2019-. «Hasta después de Semana Santa aguantamos con vacaciones y días libres pero finalmente nos tuvimos que acoger a un ERTE para el 50% de modo que la plantilla fue rotando cada 15 días», detalla Lasa. En mayo se mantuvo el ERTE y la actividad fue un 50% menos que el año anterior.
Sin embargo, junio ha llegado con normalidad. Ante la carga de pedidos prevista, el 1 de junio se reincorporó la plantilla al 100%. Los trabajadores fueron sometidos a test de covid que la empresa proporcionó para «evitar focos en las instalaciones». Hubo un falso positivo al que un segundo test le salió negativo y otra persona que, aunque no tenía el virus, había generado anticuerpos sin saberlo. Pese a no contar con ningún foco, la empresa ha extremado la seguridad y puesto en marcha protocolos para garantizar la higiene y el distanciamiento social. «Al principio fue difícil conseguir mascarillas a un precio razonable pero tuvimos suerte porque uno de nuestros clientes es proveedor y tuvimos suficientes y asequibles», comenta Heriberto.
Pese a que la crisis sanitaria es preocupante, Heriberto confía en superarla cuánto antes. «Esta crisis nada tiene que ver con la de 2008. Entonces fue financiera y no había dinero para nadie ni para nada. Esta vez el problema no es de dinero, sino de consumo, y creo que el consumo se puede incentivar. Si se ponen en marcha medidas, se superará. De hecho, a partir de ya iniciaremos una recuperación», explica.
También destaca lo que se ha avanzado a nivel laboral con esta crisis. «Todos nos hemos acostumbrado a las videoconferencias y han demostrado que funcionan. Con ellas se reducirían muchos viajes y, con ellos, gastos», ejemplifica el gerente. De cara al futuro próximo lanza un mensaje optimista y está convencido de que «juntos, saldremos de esta».
"Esta vez el problema no es de dinero, sino de consumo, y creo que el consumo se puede incentivar. Si se ponen en marcha medidas, se superará".


