"No es lo más caro que tengo pero es por lo que más me pregunta la gente, es lo que más llama la atención". José Luis es uno de los coleccionistas que el fin de semana trasladó buena parte de sus artículos hasta Valderrobres. "Preguntan pero no compran", añade riendo. Llama la atención el retrete que parece una silla pero que mirándola bien algo no encaja como silla común. Mucha gente se detiene al paso y lo mira, a saber quién habrá hecho ahí sus necesidades y en qué época. "Traemos un variado de artículos, tenemos militar porque ya hemos ido a Alcañiz a la feria militaria con la Asociación Frente de Aragón que la organiza y ahora nos llamaron para esta. Como abarca más tema, tenemos un poco de todo y hemos hecho venta, pero con lo militar cuesta más", valoró pensando en si la mañana de domingo se animaría. El público salió, miró y compró a lo largo de los puestos colocados entre el pabellón y el casco urbano del pueblo.
Desde allí, los periódicos, libros, revistas y una inacabable enumeración de artículos llamaba la atención. "Cansados estamos, ha sido un día ajetreado y eso es buena señal", decía Elisa Conte. Se había trasladado desde Huesca con los artículos de toda variedad que consiguen, en parte, de su labor en vaciado de pisos. Por eso ofrecía un amplio despliegue de muebles, decoración, juguetes y un largo etcétera, de hecho, se llaman Ecléctica. "Muchos los conseguimos del vaciado de casas, nos llaman, sobre todo, cuando las quieren vender. Es muy laboriosos y lleva muchos viajes al punto limpio. Muchos artículos que nos interesan los compramos y otros los conseguimos a través de otros coleccionistas", apuntó. Su balance al final del sábado era positivo. "Ha ido muy bien, hemos hecho ventas y, además, la organización muy bien", añadió. Junto a ella, Nacho también ofrecía un poco de todo, incluso algo de imaginería religiosa y unos esquís de hace unos años. "Está yendo bien, viene gente y compra o pregunta y se interesa", explicó.
La feria se extendió a lo largo de la calle y contó, además, con recreacionistas que mostraron cómo vestían soldados de la Segunda Guerra Mundial. Entre el público se dejó ver de todo un poco desde turistas hasta personas que fueron a propósito pasando por vecinos del pueblo que se llevaron a casa algún artículo ya que los precios fueron variados y amplios para todos los bolsillos.
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"Ni comen, ni dejan comer"
Con la de temáticas que hay para hacer una feria con la que se promocione Valderrobres y el Matarranya en general pero tienen que escoger lo mismo que ya se hace en su vecina La Fresneda.
Nos quejamos de que en "Zaragón" nos lo copian todo y se llevan todo, pero luego a la hora de la verdad, actuamos con el mismo patronaje.
Pues nada, mucho éxito a la feria de la capital del Matarranya y para los de al lado... "2 piedras".