Rosa Capeáns, directora de FECYT: «Tengo muchas ganas de sentir esa emoción cuando se produzca el eclipse total»

ENTREVISTA. La experta en gestión de cultura científica explica la preparación para el gran eclipse total. Buscar espacios sin montañas o evitar grandes desplazamientos son dos cuestiones a tener en cuenta para poder disfrutar de este fenómeno
Publicado por Alba Zurita el 23 de febrero de 2026

Rosa Capeáns es la directora de la Cultura Científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Fue una de las ponentes del Encuentro Comunicación Ciencia y Sociedad que se celebró la semana pasada en Teruel. Aboga por la importancia de informarse a través de las fuentes oficiales para evitar bulos y por vivir esos 94 segundos de totalidad con emoción El próximo de las mismas características en la península ibérica no va a poder disfrutarse hasta el año 2053.

Explicaba que llevábamos casi dos años preparándonos para el eclipse total del 12 de agosto de 2026. ¿Qué es lo primero en lo que centran su trabajo cuando conocen la magnitud de este tipo de fenómeno que de media ocurre cada 375 años?

Desde 2023, la Comisión Científica y  Asesoramiento ya se está organizando para tratar de dar a conocer a las autoridades y al Ministerio, en este caso de Ciencia, de la llegada de este fenómeno tan atípico y que se va a producir en los tres años próximos con esta triada de eclipses. Está integrada por astrónomos y expertos en el ámbito y empezaron a desglosar y informar de experiencias de otros países y de algunas cuestiones que, con tiempo y antelación suficiente, se deberían poner en marcha. En 2025 se formaliza una comisión interministerial con trece ministerios con diferentes competencias para que exista una información sobre todos los hechos que se van a producir y las implicaciones que pueden tener para cada una de estas administraciones.

¿Es uno de los mayores retos que las administraciones e instituciones sean conscientes de la importancia y magnitud de lo que va a acontecer?

Entre otras cuestiones, sí. Desde nuestro punto de vista, sobre todo, hay dos retos muy importantes. El primero de comunicación científica, ya que hay que hacerle llegar a la sociedad qué es lo que va a suceder, explicárselo y que exista información y un conocimiento claro de qué significan estos eventos. Efectivamente, también supone un reto logístico muy importante, porque la experiencia de otros países nos hace saber que se pueden producir cuestiones relacionadas con desplazamientos y de seguridad. Probablemente, haya congestiones en las carreteras o puedan producirse un incremento de accidentes en los días próximos o en el propio. Importante también los temas de salud, por ejemplo, un uso no adecuado de las gafas puede llevar a graves problemas.

Justo quedan seis meses para ese 12 de agosto de 2026. ¿Considera que estamos lo suficiente preparados?

Más que estar preparados, lo que estamos es empezando a activar de una manera más amplia y continua en el tiempo la información.  Probablemente, haya gente que todavía no haya escuchado demasiado, pero en las próximas semanas se va a poner de manera accesible una página web, que es la que va a recopilar toda la información oficial, tanto desde el punto de vista de la divulgación científica como con temas de movilidad y seguridad.

¿Qué queda por hacer?

Poner en un lugar accesible toda la información para que la sociedad se vaya haciendo cargo de la situación que se va a producir. Es una de las tareas más importantes que tenemos ahora.

¿Es consciente la sociedad de la magnitud?

Por experiencia personal y más allá de mi entorno profesional, veo que hay gente que sí está informada y ha oído hablar algo. Lo que detectamos es que, tan pronto lo cuentas, la gente quiere estar ahí. Es verdad que es posible que haya todavía población que no es consciente porque no ha estado muy presente, pero con el paso del tiempo creo que la gente va a conseguir estar informada y saber lo que va a poder disfrutar.

Van a ser 94 segundos lo que durará ese momento de oscuridad total y muchos expertos apuntaban a que va a emocionarnos. ¿Qué le hace de especial a este fenómeno?

El hecho de las fechas en las que se producen. El último que se pudo ver en la Península Ibérica fue en 1912 y el próximo no va a ser hasta el año 2053. Eso ya le dota de una condición muy extraordinaria. El saber si a la gente realmente se va a emocionar o no, nos lo vienen dando precisamente los expertos en la materia, que han vivido otros eclipses en otras zonas del mundo. Ver en los vídeos cómo reacciona la gente y cómo siente el momento de esa totalidad nos lleva a creer que efectivamente va a ser un evento y experiencia única. Te das cuenta de que realmente tiene que ser algo muy increíble y una oportunidad el poder verlo aquí en España.

Como experta en gestión de la cultura científica, ¿qué supone para usted poner explicar este acontecimiento?

Llevo mucho tiempo dedicándome a estas cuestiones y que se produzcan eventos de este tipo tan llamativos y únicos, donde, además del hecho en sí, detrás hay ciencia, es una oportunidad para la comunicación social de la ciencia y para el periodismo científico. Va a estar muy presente el hecho de contar historias y retransmitir el momento exacto de cuando se produce.

Poder sentirlo y aprovechar para que los expertos en la materia puedan dar a conocer conceptos sobre temas de astronomía es un hecho realmente único. Nos queremos centrar en eso y, a través de diferentes organizaciones, se están organizando un montón de actividades divulgativas.

Usted misma comentó que el 12 de agosto de 2025, justo un año antes, ya probó en la ubicación que suele estar para esas fechas si realmente ahí se podría ver bien el eclipse. Es importante que la gente no deje este tipo de cuestiones para último momento y los lectores vayan buscando su sitio ideal.

(Ríe) Exactamente, es una de las cuestiones más importantes. No improvisar, sino tener planificado el lugar donde realmente puedes ver el eclipse. Yo fui a la playa en la que siempre verano y comprobé cómo se ponía el sol justo a la hora que está previsto.

Ni tampoco irse muy lejos porque a veces hasta incluso si la terraza de casa tiene una buena ubicación hacia el sol podremos verlo.

Las personas que ya saben que van a estar en la franja de la totalidad no necesitan hacer grandes desplazamientos para poder ir a ver el eclipse. Actualmente, existe una web del Instituto Geográfico Nacional, del Ministerio de Transportes, que tiene un buscador en el que el usuario puede poner su localidad o dónde crees que vas a estar. También se está trabajando con el Ministerio de Transportes y de Interior junto con las comunidades autónomas para identificar lugares o puntos de observación recomendables.  Van a ser puntos que van a garantizar la visibilidad sin tener en cuenta el tiempo que pueda hacer ese día.

¿Cómo debe ser ese lugar?

Cuantos menos obstáculos haya en el horizonte mejor. Una de las cuestiones importantes a tener en cuenta en el primer eclipse de 2026 es que se produce una hora que el sol ya está muy bajo. Hay que buscar espacios que no tengan montañas o que permitan una visibilidad del horizonte sea importante. Por otro lado, otros elementos que habrá que tener en cuenta más allá de la visibilidad, es que haya vías de acceso accesibles.

Es importante informarse con fuentes oficiales. ¿Qué bulos se han creado en torno al eclipse y que son importantes desmentirlos?

Uno de los más frecuentes es si es peligroso mirar al sol cuando se está produciendo el eclipse. Existen bulos en los que se dice que no hace daño a los ojos y está comprobado que sí, y queremos incidir mucho en que la población tenga cuidado. Las desinformaciones nunca sabes por dónde van a salir por eso queremos recomendar e insistir en que la gente acuda a páginas oficiales, a través de sus propios centros de investigación y escuché a los expertos. Durante los próximos meses va a emitirse una mayor cantidad de programas en televisiones y radio que hablarán de todas estas cuestiones

Cerró su intervención en Teruel hablando de son las personas las que tienen que elegir el final queremos para ese día. ¿Cuál sería su final ideal?

Tengo muchas de sentir esa emoción a la hora de que se produzca la totalidad y poder compartirlo con las personas de mi alrededor. Eso lo conseguiremos con  buena información y con planificación.