Rosana Ginés, la pregonera del sentir que une a Andorra

Esta andorrana afincada en Madrid confiesa que a pesar de la distancia su corazón nunca se ha movido de la villa minera
Publicado por Sara Cubero el 30 de marzo de 2026

La emoción llegó en una llamada inesperada, en mitad de un turno de tarde mientras trabajaba en el hospital. Al otro lado del teléfono, la noticia: Rosana Ginés sería la pregonera de la Semana Santa de Andorra 2026. «Mi primera reacción fue un madre mía infinito», recuerda. La sorpresa dio paso a una mezcla de ilusión y responsabilidad que todavía hoy la acompaña.

Aunque no se lo esperaba, con el paso del tiempo reconoce que había señales: vecinos que la veían como candidata, comentarios que apuntaban en esa dirección y hasta la revelación posterior de que su nombre llevaba años sobre la mesa. Sin embargo, su marido ya fue pregonero de las fiestas patronales de 2018 y eso la alejaba de cualquier expectativa personal. Su historia con la Semana Santa comienza a los 9 años cuando comenzó a salir en las procesiones con el tambor acompañada de su hermano, José Luis, ‘El Conejo’, su gran referente.

En su familia, la tradición estaba presente desde generaciones anteriores. Su padre tocó el bombo en su juventud, aún conservado en la masada familiar, aunque los tres hermanos optaron finalmente por el tambor. Su vínculo cofrade se reparte entre dos raíces familiares: la cofradía de María Magdalena, por parte materna, y la de La Oración del Huerto, por parte paterna.

Fue esta última la que decidió reforzar en su juventud para asegurar la continuidad familiar. A sus hijos, Pablo y Marina, también ha conseguido transmitirles esa pasión por la Semana Santa y por el pueblo.

Aunque está afincada en Madrid, Ginés nunca ha roto el vínculo con Andorra. Al contrario, asegura que la distancia intensifica el sentimiento de pertenencia. «Cuando estás fuera, cada minuto en el pueblo cuenta el doble», afirma. Ginés ha vuelto a Andorra «cientos de veces», pero reconoce que esta será diferente.

Aunque cabe destacar que Rosana ya tiene experiencia representando a Andorra, pues cuando fue nombrada hace dos años mayoral de la cofradía lo hizo en laFeria de FITUR en Madrid. La Semana Santa la vive con intensidad plena: desde la preparación de túnicas y tambores en casa hasta el reencuentro con las calles del pueblo y su gente. El sonido del tambor en el hogar, dice, le provoca «un escalofrío de alegría». «Es sentir que ya estás donde tienes que estar», añade. De cara al pregón, tenía muy claro que quería «compartir su corazón» y su objetivo ha sido conseguir "un momento de cercanía donde todos recordemos por qué queremos tanto nuestra Semana Santa», explica.

Recuerdos de infancia

Llegado el momento del pregón, el frío y fuerte viento no frenó la participación de la localidad. Decenas de vecinos se concentraron a las puertas de la Iglesia para no perder detalle del desfile de estandartes, acompañados por los penitentes y tambores y bombos.

Una vez dentro, en el templo no cabía un alfiler. El pregón de Ginés estuvo marcado por el amor a la tradición y su familia. «Mi forma de sentir Andorra nace de una infancia que fue preciosa, y en la que la Semana Santa estuvo muy presente. Es una entrega que recorre mi árbol genealógico», ha dicho. En el acto, además, se animó a la participación de los vecinos en sus días grandes.