El Matarraña se unirá con sus comarcas vecinas de Castellón y Tarragona hasta la costa del Mediterráneo con dos rutas naturales por todo el territorio compartido alrededor del río Sénia. La más próxima en el tiempo es la que enlazará en octubre todos los olivos milenarios de Peñarroya de Tastavins y Valderrobres con los de les Terres de l’Ebre, Els Ports y el Baix Maestrat. También se están dando los pasos previos para comenzar este año con un proyecto más ambicioso, un camino natural del río Sénia de 100 kilómetros que enlazará con otro ya existente, el Matarraña-Algars y con la Vía Verde Val de Zafán.
Estas dos iniciativas están promovidas por la Mancomunitat Taula del Sénia, formada por 26 pueblos situados alrededor del río Sénia y del macizo de Els Ports del Matarraña (Beceite, Peñarroya y Valderrobres), Tarragona (9) y Castellón (14).
Por un lado, la Taula del Sénia va a poner en marcha en otoño la «gran ruta de los Olivos Milenarios», una iniciativa destinada a poner en valor los olivos con más de mil años de vida y fomentar el turismo sostenible que pasará por Peñarroya, Valderrobres y Beceite.
Este proyecto, que tiene un presupuesto de 126.000 euros, de los que 110.600 los aporta el Ministerio de Turismo, pretende conectar distintos municipios que albergan estos árboles históricos y facilitar su visita tanto a turistas como a investigadores y aficionados al patrimonio natural.
El recorrido principal ha sido diseñado para realizarse en coche, dada la extensión del territorio de la Taula del Sénia. Una vez en cada localidad, los visitantes podrán realizar rutas locales en bicicleta o a pie, permitiendo así una experiencia más inmersiva en el entorno.
La ruta pasará por Peñarroya de Tastavins, Valderrobres, y Beceite. Los dos primeros cuentan con olivos milenarios y se han desarrollado diversas actuaciones para mejorar la accesibilidad y la señalización de los espacios. No obstante, el Matarraña es la zona de la mancomunidad con menos árboles monumentales, que en todo el territorio Sénia superan los 7.000 ejemplares. También es distinta la variedad. En los pueblos catalanes y valencianos predomina la farga y en Peñarroya, por ejemplo, la mansanal.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su fase inicial de planificación y estructuración, con la previsión de estar completamente operativo en octubre. Durante este periodo, se llevarán a cabo acciones como el diseño de la señalización de la ruta, la creación de material informativo y la adecuación de los accesos a los puntos de interés.
En Peñarroya de Tastavins, por ejemplo, ya se creó el ‘Racó de les oliveres mil·lenaries’. El Ayuntamiento acondicionó hace unos años el acceso a una finca con tres olivos contigua al núcleo urbano y construyó una nueva escalera de estilo rústico que comunica una calle del entramado urbano con el sendero recreativo. La escalera permite superar los 15 metros de desnivel existente entre ambos extremos de la finca gracias a una ayuda de 12.000 euros. Los tres árboles forman parte del catálogo de olivos milenarios elaborado por la Mancomunidad y son los ejemplares catalogados a más altura, ya que se encuentran en torno a 770 metros de altitud.
Por otro lado, en estos momentos se están realizando los trabajos iniciales para ejecutar el «camino natural del territorio Sénia», que contará con el Ministerio de Agricultura como entidad ejecutora y a la Mancomunitat como promotora. Se uniría en el Parrissal con el camino Matarraña-Algars transcurriendo hasta el Tossal del Rey -la cima situada en el vértice de confluencia de Aragón, la Comunitat Valenciana y Cataluña- buscando el río Sénia hacia la costa hasta que en Ulldecona-Santa Bárbara se desviaría en busca de la Vía Verde.
En estos momentos se está terminando de planificar los itinerarios y en la fase de redacción de proyectos y permisos con el objetivo de poder comenzar este año la primera fase. «Es una iniciativa que no solo vertebrará el territorio, sino que hará red con los caminos ya existentes», afirma la gerente de la Taula, Tere Adell.