La Asociación de Empresarios Turísticos del Maestrazgo cuenta con nueva presidenta. Sara Balfagón (1986), directora del Hotel-Spa Balfagón Alto Maestrazgo de Cantavieja, releva a Pilar Beltrán después de diez años en el cargo. La joven lleva tres años en la gerencia del negocio familiar, donde lleva trabajando desde que finalizó sus estudios.
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¿Cómo asume la presidencia?
Con ilusión, porque supone que confían en mí. Me propusieron y acepté para continuar trabajando por mejorar el turismo y el bienestar de los empresarios. Mi familia está muy vincula con la asociación, participamos activamente de todo.
¿Qué objetivos se marca para los próximos años?
Somos 45 socios, pero queremos intentar captar más. Cada vez somos menos porque cierran establecimientos, y otros nunca han estado, quizá porque no conozcan nuestro trabajo y las ventajas de la asociación.
¿Cuáles son esas ventajas?
Mantener junto a la comarca el nombre del Maestrazgo, fomentar el atractivo turístico y englobar a todos los servicios. También seguir haciendo actividades de formación.
¿Cómo es el sector turístico en el Maestrazgo?
El Maestrazgo tiene la suerte de tener muchas cosas hechas, tenemos un patrimonio único y los recursos están, pero hay que ponerlo en valor. Estamos un poquito escasos de servicios. Captamos turistas, pero no sé si podremos darles los servicios que demandan. No solo vienen a ver algo, quieren comer, dormir, hacer otros servicios… y eso lo tenemos que potenciar más. Se van cerrando establecimientos en lugar de abrirse. Es la desventaja que tiene el Maestrazgo.
¿Desde esta asociación se puede paliar la falta de servicios?
Más que en la asociación, está en manos de las instituciones. Lo único que podemos hacer es ofrecerle nuestro respaldo o promocionarle a quien abra un establecimiento .
¿Qué retos tiene el sector en el Maestrazgo?
Dar cabida a todos los turistas y que el que venga al Maestrazgo pueda cubrir sus necesidades. Además, que se abran los establecimientos y que se ayude a los que están.
¿También intentar desestacionalizar el turismo? ¿Cómo se puede trabajar por ello?
Es un reto pendiente. No hay tantos alicientes en ciertas temporadas pero a lo mejor, creando algún proyecto se podría conseguir. En los meses de frío es complicado porque las actividades que se realizan en el Maestrazgo son al aire libre. Aunque ahora The Silent Route ha desestacionalizado mucho.
¿Cómo valoráis The Silent Rout?
Llevamos tres años de ruta, estamos subidos a ese tren y ha compensado un poco la falta de cazadores de setas y de cazadores de cabra. La dinámica del año está cambiando, porque la primavera que era relativamente floja ahora se está avivando. Se nota muchísima afluencia de moteros.
¿Qué potencialidades es desarrollo tiene la comarca?
El sector de las actividades deportivas, por ejemplo, no está muy potenciado. En determinadas fechas también se podría ver la posibilidad de abrir comercios destinados al turista.
Se habla de falta de mano de obra, ¿es el caso y está teniendo consecuencias?
Se nota porque cierran establecimientos. Hay negocios familiares que son rentables, pero el propietario se jubila y no hay relevo. También restaurantes que reducen su horario de servicio porque no hay suficientes empleados. No es fácil encontrar personal y menos formado.
Hay parques eólicos proyectados en la zona, ¿qué opinión tienen los empresarios de ello?
No hemos abordado mucho el tema, es muy personal, hay gente más detractora y otra a favor. Además, aún está en trámites administrativos, hasta que no se aclare no podemos dar una opinión muy establecida. La Asociación sigue apostando por el turismo, pero desde luego es un factor que va a afectar.
¿Se puede compatibilizar el turismo con otros sectores como la ganadería?
Sí y de hecho son muy importantes para el turismo. Una de las cosas que se está potenciando es la sostenibilidad. Que tengamos ganadería en la zona y podamos consumir el producto de kilómetro 0 es un factor importantísimo. Por ello, si hay actividades que comprometan esto para nosotros va a ser perjudicial. Necesitamos al agricultor y al ganadero. Además, al turista le gusta ver como en la zona se desarrolla esta actividad, ver vacas y ovejas.
Debido a la afección de sarna en cabras está disminuyendo el turismo cinegético, ¿afecta?
Este tipo de turismo es mínimo. El que hay es beneficioso, pero se limita a unas fechas concretas, no dependemos exclusivamente de él. Aunque complementa y si se acaba lo notaremos. Además, es un turista que deja bastante dinero.
Últimamente apenas hay setas, ¿tiene un impacto?
Eso se nota en mayor medida. La temporada de otoño siempre la considerábamos alta, acaba agosto pero no termina la faena gracias a la recolección de setas. Los años que han sido flojitos porque no ha llovido se ha notado de manera sustancial.
¿La tirolina de Cantavieja tendría un retorno positivo?
Cualquier actividad, tirolina o la que sea que complemente la oferta, siempre va a ser positivo. Pero tiene que estar bien gestionada y los que vamos a ser canal de difusión tenemos que tener información. A veces hay un poquito de falta de comunicación entre establecimientos y ayuntamientos o entre asociación y municipios.
¿Y entre los establecimientos hay unión?
Los que formamos parte de la Asociación estamos siempre en continuo contacto. Comparamos puntos de vista o hacemos quedadas. El resto hay de todo.