Ya se ha enviado la documentación a Madrid para conseguir un decreto de ayudas propio
El derribo controlado de la primera de las dos casas afectadas por el derrumbe que se han declarado en ruina está permitiendo recuperar gran parte de los enseres, tal y como reclamaban los vecinos. Desde comienzos de semana se está trabajando en la demolición de la casa del número 61 del Muro Santiago y se prevé que estas labores se prolonguen hasta el jueves o viernes de la próxima. Las labores de derribo se están realizando de arriba para abajo para así facilitar la extracción de los enseres personales. De hecho, esta semana prácticamente tan solo se ha retirado la planta superior debido a que, como se sacan los objetos personales, la tarea debe ser mucho más cuidadosa y por tanto, más pausada. «Se está retirando prácticamente piedra por piedra. Lo importante es que se están recuperando muchas cosas. Objetos, ropa, zapatos...», precisa el concejal de Seguridad Ciudadana, Nacho Esparells.
Una vez esta casa esté derruida completamente se hará lo propio con la vivienda del número 53, situada al otro lado del deslizamiento. No obstante, antes se analizará el estado del número 63, la vivienda situada encima de la que se está demoliendo ahora, para comprobar si no tiene la estructura dañada. En caso de que esté bien, se acotaría la zona de seguridad y ya podrían entrar a sus viviendas de forma permanente los vecinos de la zona alta. Cabe recordar que un mes después del suceso 37 personas aún continúan fuera de su hogar. Aunque en el número 63 entró mucha carga de tierra por la parte trasera, los técnicos creen que se puede salvar si la parte delantera aguanta porque no comparte muro de carga con la casa que se está derruyendo. En su caso, las labores comenzarán con el desescombro de la tierra por la parte de abajo.
Por otro lado, una vez se derribe la casa del número 53 también se comprobará el estado de las dos casas colindantes, la 51 y la 49.
Los afectados recibieron el jueves la información de todo lo acontecido esta semana en una nueva reunión entre la dirección de obra, Ayuntamiento, representantes de la plataforma de afectados y vecinos que no pertenecen a esta asociación. Desde la plataforma se mostraron satisfechos de que al fin se celebren encuentros periódicos y de que en los derribos controlados se recuperen los enseres. No obstante, lamentaron que, cuando ya ha pasado un mes desde el deslizamiento, aún no se cuenta con un informe sobre las causas del suceso.
Esperando ser zona catastrófica
En cuanto a las labores administrativas, el Consistorio ya ha remitido al Gobierno Central toda la documentación necesaria para que el Estado declare el cerro Pui Pinos zona catastrófica, lo que permitiría acceder a ayudas económicas de mayor envergadura. Lo que se pretende es que, al igual que ya ocurrió en 2003 con la gran granizada, el ejecutivo de Mariano Rajoy cree un decreto especial para el suceso de Alcañiz y no solo se pueda acoger a las ayudas del estado para catástrofes, mucho más limitadas que si se contara con un decreto propio. Por ejemplo, en las subvenciones actuales solo se puede recibir una compensación económica si la casa afectada es la primera vivienda. La misma documentación también se ha enviado al Gobierno de Aragón.