El Gobierno de Aragón hizo una llamada este jueves a la «responsabilidad individual» para que no se salga ni se entre a la ciudad de Zaragoza y toda la Comarca Central y se limiten los contactos sociales ante el importante aumento de contagios de coronavirus.
También incorporó a la ciudad de Barbastro, que sumó 21 positivos en un solo día, a la fase 2 «flexibilizada» en la que ya se encuentran alrededor de 890.000 aragoneses. En este punto se encuentran desde el lunes Zaragoza capital y la Comarca Central, la capital de Huesca así como las cuatro comarcas que estaban en fase 2: Bajo Aragón-Caspe, La Litera, Cinca Medio y Bajo Cinca.
Salud Pública advierte que a Zaragoza y su entorno le esperan «días complicados». Acumulan más de la mitad de los nuevos casos registrados el jueves, 166 de los 272 positivos notificados. Cada dos o tres días se están duplicando los casos en la capital aragonesa, una tendencia que a corto plazo no va a cambiar.
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, vio «preocupante» el brote de Aragón porque ya es transmisión comunitaria, si bien cree que las medidas anunciadas por el Gobierno «van a permitir controlarlo» si «se siguen» las limitaciones de movilidad.
DGA no tiene potestad para limitar movimientos ni sancionar por lo que la consejera de Sanidad, Sira Repollés, insistió en una rueda de prensa convocada de urgencia en apelar a la responsabilidad individual de los zaragozanos en particular y los aragoneses en general. «Esto no es un confinamiento, es una petición a la responsabilidad individual para intentar frenar este incremento de casos», aseguró la consejera de Sanidad.
En las entradas y salidas de la capital se van a establecer «refuerzos informativos» de Guardia Civil y Policía Local para explicar a los ciudadanos de la necesidad de que no salgan de su ciudad y que tampoco entre nadie si no es estrictamente necesario.
¿Qué municipios integran la Comarca Central de la provincia de Zaragoza?
Concretamente, se ha pedido limitar los movimientos en 21 municipios contando Zaragoza: Alfajarín, Botorrita, El Burgo de Ebro, Cadrete, Cuarte de Huerva, Fuentes de Ebro, Jaulín, María de Huerva, Mediana de Aragón, Mozota, Nuez de Ebro, Osera de Ebro, Pastriz, La Puebla de Alfindén, San Mateo de Gállego, Utebo, Villafranca de Ebro, Villamayor de Gállego, Villanueva de Gállego y Zuera.
Situación «dinámica»
Repollés calificó la situación de «dinámica» en la que no tienen establecido un horizonte temporal sobre cuándo endurecer las medidas. «Nos movemos por modelos o tendencias, no por números absolutos», precisó. En cuanto al efecto de las medidas, calculan que se reflejan «una semana después» al igual que la decisión el lunes de ampliar las restricciones de aforo a Zaragoza capital y su área de influencia y a la ciudad de Huesca. Lo que hoy se detecta es lo que pasó hace una semana porque el periodo medio de incubación es de cinco días (puede ir de cero a 15, el tiempo de la cuarentena).
Este jueves Salud Pública notificó 272 nuevos casos de coronavirus en Aragón frente a los 166 del miércoles. De ellos, 115 son asintomáticos. 175 se asignan a la provincia de Zaragoza, 90 a Huesca y siete a Teruel. Respecto a las zonas que están en fase 2 «flexibilizada», tres de los nuevos casos se corresponden con el Bajo Aragón - Caspe y 66 con las comarcas oscenses de Bajo Cinca, Cinca Medio y La Litera. Zaragoza capital y su entorno registran 166 casos y Huesca capital, cuatro.
DGA habla de «nueva onda»
La consejería de Sanidad ya habló de «nueva onda epidémica» que se encuentra en la parte ascendente de la curva aunque con particularidades distintas a la de marzo y abril. Los nuevos positivos se dan entre un perfil de persona joven, en edad laboral y, en buena parte de los casos, asintomática; y no se está «tensionando el sistema sanitario». Además, en el punto álgido de la pandemia tan solo se notificaban los casos graves, alrededor del 20% de los positivos, para «proteger el sistema sanitario».
Además, en el 70% de los casos se puede precisar el origen del contagio según precisó ayer el director general de Salud Pública, Francis Falo. «Es importante albergar posibilidades reales de poder controlar la onda epidémica. Las otras dos herramientas son la capacidad de limitación de las relaciones sociales a las imprescindibles y la reducción de la movilidad. Nos esperan días muy complicados, sobre todo a los que vivimos en la comarca central y tenemos que ser conscientes que la no movilidad nos ayudará a controlar la situación y a proteger a aquellas personas que no están en esta situación», apuntó Falo.
También es diferente la incidencia en el sistema sanitario. Ahora la presión asistencial está en la Primaria, que es la encargada de realizar las pruebas PCR, y no en los hospitales. Por ello ayer el gerente del Salud, Javier Marión, anunció que para el refuerzo de las tareas de control y seguimiento de contactos en los centros de salud se iniciará la contratación de trabajadores sociales para complementar los equipos de «rastreadores», saturados en algunas zonas, ante la imposibilidad de encontrar disponibles otros perfiles sanitarios. La Atención Primaria ya se reforzó con 38 médicos y 105 enfermeros para su nuevo papel de puerta de contención del covid y rastreador en esta fase del coronavirus.
Aunque la incidencia es menor, sí se han incrementado las asistencias sanitarias. De las 117 llamadas que recibía hace 15 días el teléfono del 061 ahora han pasado a más de 600. No obstante, el gerente del Salud insistió ayer en que la situación de los hospitales «está controlada». «Esto es consecuencia de que los nuevos casos son pacientes de escasa sintomatología o asintomáticos, más jóvenes que en el brote inicial. Esto nos permite que los hospitales estén relativamente tranquilos», precisó Marión.
En los centros aragoneses actualmente hay 71 camas en total ocupadas por pacientes afectados por coronavirus o por sospecha del mismo -6 en UCI y 65 en planta-. La comunidad tiene en estos momentos un total de 193 camas de UCI con respirador y 3.870 de hospitalización convencional. Estos números suponen, teniendo en cuenta la ocupación de pacientes covid también los ingresos de pacientes de otras patologías, una disponibilidad del 50% de camas UCI y del 40% en las de hospitalización convencional.