El Festival del Castillo arranca con una genial comedia con música en vivo y toques satíricos
Un futuro no muy lejano en el que las artes están prohibidas y en los callejones se trafica con música, pintura o escultura de contrabando. El Teatro, único que resiste al yugo del poder, aparece ahorcado repentinamente y obliga a que la Agencia Anti Arte y el detective Noir investiguen el suceso. Ese es el escenario que planteó «Crimen y telón» (de la compañía Ron Lalá) este sábado en la primera actuación del festival Castillo de Alcañiz - Platea de verano, que contó con una notable entrada cercana a las 200 personas.
A través de flashbacks el protagonista realiza un viaje por la historia del Teatro, con mayúsculas dado que es un personaje más, para intentar reconstruir el crimen. Desde Edipo hasta la actualidad los cinco actores recorren las grandes épocas teatrales, incluso divididas por países, en un homenaje a esta manifestación cultural. La fase final, muy bien hilada, conduce a un clímax que entusiasmó al público alcañizano.
Se trata de una comedia dinámica, vibrante y que apenas deja respiro al espectador con un ritmo frenético. Caricaturiza el panorama artístico actual y opta por la sátira para conectar con el espectador («¿recuerdas los buenos tiempos? Cuando en España se destinaba más presupuesto a Cultura que a Armamento, cuando había una librería por cada diez habitantes o cuando los teatros estaban llenos de jóvenes...»). Al fin y al cabo, «Crimen y Telón» parte del humor para acabar convirtiéndose en una oda al mundo de la cultura y a lo necesaria que ha sido, es y será.
Los personajes interactúan ágiles mezclando juegos de palabras y partes en verso perfectamente hilvanadas con la prosa. No faltan las referencias literarias a lo largo de toda la obra, que se conjugan con humor popular y detalles de la actualidad (véase Leticia Sabater o Mariano Rajoy y su archiconocido «es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde»). Por si fuera poco, todo ello se combina con música en directo, muy presente a lo largo de toda la actuación.
En definitiva, el festival Castillo de Alcañiz - Platea de verano comenzó de la mejor manera posible. Ron Lalá puso el listón muy alto para las cuatro representaciones que todavía están por llegar. Este sábado es el turno de «Esto no es la casa de Bernarda Alba», una adaptación de José Manuel Mora con Eusebio Poncela como nombre más destacado. Posteriormente llegará el espectáculo infantil «El flautista de Hamelin»; el circo con Todo Encaja; y el broche final lo pondrá The Ópera Locos.