Silencio sobrecogedor en Alcañiz

Más de 1.000 cofrades recorrieron la parte baja de Alcañiz en una de las procesiones más emotivas
Publicado por Adrián Monserrate el 31 de julio de 2020

Más de 1.000 cofrades recorrieron la parte baja de Alcañiz en una de las procesiones más emotivas

Más de 1.000 cofrades recorrieron ayer las calles del casco antiguo de Alcañiz en la procesión del Silencio, sin duda una de las más emotivas y emblemáticas de las que se celebran en la capital bajoaragonesa. Solo el repicar de la banda de tambores rompió el silencio sepulcral de una procesión muy característica, ya que mientras Alcañiz enmudece siete pueblos de la Ruta rompen la hora con el estruendo de cientos de tambores y bombos al unísono.

El Cristo del Silencio, la Virgen de las Lágrimas y la Piedad emocionaron a alcañizanos y visitantes con su lastimoso transitar por las calles de la parte baja de Alcañiz. Pasadas las 00.30 la procesión entró a una plaza de España cubierta con la alfombra de tomillo y romero, que impregnó todo el centro de la ciudad con un olor muy evocador. El silencio de los timbales al paso de las peanas fue uno de los instantes más sentidos, y algunos de los asistentes no pudieron contener las lágrimas fruto de la emoción.

A las 21.00, antes del inicio de la procesión, la Junta Rectora de la Cofradía hizo entrega del cetrillo y la capa a la Hermana Mayor de Honor, la alcañizana Sara Carbó, elegida como representante de la Fundación Down.

Los miembros de la Junta posan junto a la Hermana Mayor de Honor, Sara Carbó, y al Hermano Mayor de Turno, José Fernando Murria | Adrián Monserrate