«Nos toca el no poder dar abrazos, pero intentamos mostrar el afecto de otra manera»

AFEDABA-Los Calatravos reabrió su centro terapéutico en Alcañiz el pasado miércoles, adoptando todos los protocolos de la nueva normalidad
Publicado por Iulia Marinescu el 3 de julio de 2020

El confinamiento ha mermado de forma importante en la vida de los enfermos de alzheimer y otras demencias, que durante los meses del estado de alarma han sufrido una pérdida de sus rutinas y de los programas de estimulación que se llevaban a cabo en los centros de atención diaria.

Son las conclusiones del equipo de profesionales de AFEDABA-Los Calatravos (La Asociación de Familiares de Alzheimer y Otras Demencias de la Comarca del Bajo Aragón), que reabrió el pasado miércoles su centro terapéutico en Alcañiz. «Hemos notado un deterioro global en todos los afectados, tanto a nivel cognitivo como a nivel motor. Ha habido un avance en la situación de dependencia de la mayoría de ellos. Por ello y por respiro de sus cuidadoras era necesario recuperar este servicio», explicó Yolanda Garcés trabajadora social.

Y es que con la nueva normalidad, el trabajo de los profesionales del centro se ve condicionado por los estrictos protocolos, más teniendo en cuenta que el tipo de atención  que requieren los usuarios, muchas veces implica el contacto físico. En muchos casos el uso de la mascarilla por parte del usuario no es viable.  «El usuario no entiende la situación ni sabe usar un EPI. Por eso utilizamos las mamparas de separación frontal y la distancia lateral de seguridad de los dos metros». Por su parte son los trabajadores los que llevan un «refuerzo de la protección» para ejercer la atención que requiera contacto físico. «Hemos formado al equipo en prevención de riesgos laborales frente al Covid", detalló Garcés.

A pesar de esto la «emoción» ha estado presente en el reencuentro. «Por nuestra parte ha sido muy emocionante volver a verlos, algunos de nuestros usuarios no recordaban nada y a otros les sigue pareciendo raro el verte con la mascarilla, pero el cariño se ha notado en este día especial. Nos toca el no poder dar abrazos, pero intentamos mostrar el afecto de otra manera», recalcó Garcés.

El centro permanecía cerrado desde el pasado 14 de marzo, y volvió a reabrir manteniendo los mismos horarios- de 9.30 a 13.30 y de 15.00 a 19.00.  Sin embargo, se aplicará la limitación de aforo, ateniendo a  los usuarios en pequeños grupos de un máximo de 6 personas, para respetar así las medidas de distanciamiento social.

A partir de ahora el equipo de profesionales realizará una evaluación de todos los usuarios. Se trata de «volver a empezar», entendiendo que ha habido un empeoramiento y habrá que «adaptar la actividad» que se hacía antes del confinamiento a la situación actual de cada persona. El colectivo de alzheimer necesita rutinas y estimulación diaria, un arduo trabajo que desde este miércoles se ha vuelto a poner en marcha».

Además, uno de los proyectos impulsados por la asociación será el beneficiario directo de las ayudas que la Fundación «La Caixa» ha concedido este año, y que asciende a un importe de 10.000 euros.  Este proyecto ha sido seleccionado en la convocatoria de Promoción de autonomía personal y atención al envejecimiento, a la discapacidad y a la enfermedad.