Se trata de tres hombres, dos de ellos de nacionalidad marroquí y un español, vecinos de Caspe, a los que les constan antecedentes policiales
La Guardia Civil de Caspe localizó a principios del mes de septiembre semana un cultivo de 300 plantas de marihuana en el paraje «Isla Mediana» del término municipal de Caspe. En el lugar se detuvieron a tres personas, que en ese momento estaban recogiendo las plantas, cubiertos por máscaras de animales, con el objetivo de transportarlas en una embarcación.
Todo ocurrió durante uno de los servicios realizados en la zona, cuando la Guardia Civil descubrió la plantación, que se encontraba en un lugar de difícil acceso ya que para acceder a ella, o bien se hacía a pie tras caminar 45 minutos o mediante embarcación. Constaba de unas 300 plantas en diferentes estados de crecimiento, con una altura que oscilaba entre los 50 cm y 1,70 metros, y contaban con sistema de riego mediante mangueras que finalizaba unos 100 metros antes de llegar al río. Además se localizó un bidón para sulfatar y herramientas para el cultivo.
Los agentes observaron que 95 plantas habían sido cortadas y estaban dispuestas para proceder a su traslado, por lo que se estableció un dispositivo de vigilancia con la finalidad de localizar a los responsables de la plantación. Como resultado de ese operativo, el día 12 de septiembre por la mañana observaron a las tres personas que llegaban al lugar en una embarcación a motor, con los rostros cubiertos por máscaras de animales y se repartían las labores para transportar la marihuana.
En el momento que iban a proceder a su detención, los sospechosos trataron de huir a pie pero fueron interceptados y detenidos por la Guardia Civil. Acto seguido se procedió a la aprehensión de las 300 plantas de cannabis que estaban siendo cultivadas en dicho lugar y se trasladaron a dependencias oficiales haciendo uso de una embarcación facilitada por el guarda de campo del coto.
Tras las detenciones se ha podido determinar que estas personas accedían a la plantación en una embarcación, en horario nocturno principalmente, y utilizaban frontales de luz blanca que fueron hallados en la zona. Una vez allí procedían al riego de las plantas mediante la conexión de las mangueras a una bomba de agua que se suministraba directamente del río y, finalizado el proceso, era retirada para no levantar sospechas.
A los detenidos, tres varones de 58, 41 y 37 años, dos de ellos de nacionalidad marroquí y un español, vecinos de Caspe, a los que les constan antecedentes policiales, se les imputa un presunto delito contra la salud pública por cultivo o elaboración de drogas. Quedaron a disposición judicial tras las detenciones.