La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, ha manifestado que no está de acuerdo con algunos de los planteamientos iniciales del Departamento de Agricultura para poner freno a los problemas y daños que causa la plaga de conejos en los cultivos e infraestructuras agrícolas.
Con la llegada del invierno se produce la nascencia del cereal en las parcelas sembradas de trigo, cebada, avena,… y es en esta época en la que más actúan los conejos sobre los cultivos. Esos primeros brotes de cereal son precisamente el sustento ideal para esta plaga que asola muchas comarcas de Aragón, zonas en las que, por culpa del otoño tan seco, no hay otra vegetación que les sirva de alimento. Un problema que también se extiende a las parcelas de leñosos (viñedo, frutales, almendro y olivar) y en las que la presión se acentúa en primavera.
Más de 50.000 hectáreas afectadas en Aragón y multitud de agricultoras y agricultores que ven con impotencia como año tras año se incrementan los daños en sus parcelas sin que desde el Gobierno de Aragón se activen medidas para atajar el problema. Por eso, a petición de la organización agraria, UAGA reunió la pasada semana con los Directores Generales de Producción Agraria, Carlos Calvo, y el Caza y Pesca, Jorge Valero, para abordar toda la problemática que rodea a los cuantiosos daños que ocasiona la plaga de conejos.
Por un lado, al director de Producción Agraria se le ha reclamado la adopción de medidas de excepcionalidad para que los agricultores y agricultoras que han sembrado cereal en el secano, y están viendo como los conejos se lo están arrasando, no tengan problemas con el cumplimiento de la normativa que fija la Política Agraria Común (PAC) para el cobro de las ayudas. Una excepción que sí aprobó la pasada campaña el anterior director de Producción Agraria, con la utilización de fotos georreferenciadas para justificar la siembra de las parcelas afectadas, pero que tampoco es la solución al problema en las zonas que están arrasadas. En este punto, UAGA insiste en que los daños que ocasiona la fauna no pueden condicionar ni poner en jaque el cobro de la PAC. Esto supondría un doble castigo para los agricultores y agricultoras, que primero ven reducida su cosecha por la acción de los conejos y la sequía, y además son penalizados en el pago de la subvención.
Otras peticiones de la organización agraria han sido la adopción de medidas agroambientales para compensar a las explotaciones agrarias por la pérdida en los cultivos y la aprobación de ayudas a la protección de las explotaciones de leñosos (vallados y/o protectores).
Por otro lado, al director de Caza se le trasladaron las propuestas de UAGA para intentar controlar la plaga de conejos. Unas medidas que van desde la permisividad y potenciación de la caza, con todo tipo de calibres y medios, hasta la apuesta por la investigación y estudio de la especie y su acción sobre los diferentes cultivos, pasando por la presión al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para que haga actuaciones de control en los taludes de las vías de ferrocarril, carreteras, infraestructuras hidráulicas y obras de dominio público, que sirven de cado.
Con la creación de la nueva dirección General de Caza y Pesca, UAGA tenía la esperanza de que hubiera un impulso en la gestión y control de la superpoblación de conejos, ya que está más que comprobado y demostrado que la caza por sí sola no es la solución. Sin embargo, la primera medida avanzada por Jorge Valero, director General de Caza, es la puesta en marcha de un plan de conteo de la población de conejos basado en el uso de drones. En ese sentido, la organización agraria manifiesta su decepción con esta medida, porque considera urgente destinar prioritariamente el presupuesto a la eliminación del número de ejemplares y también de las madrigueras. Por eso, UAGA sentencia que, en lugar de avanzar, se va hacia atrás.
Respecto la investigación, UAGA puso de ejemplo el proyecto de cooperación 'Gest-conejo', impulsado y coordinado por la propia organización, y que inició su andadura en 2021 con la participación, entre otros, de la Cooperativa Gallicum (de Zuera y San Mateo de Gallego), el CITA, la Universidad de Zaragoza, y el Instituto Pirenaico de Ecología, con el objetivo estudiar qué cultivos y variedades son más apropiados para el control poblacional. Un proyecto que ya realiza el muestreo del número de ejemplares por hectárea, de ahí que la propuesta del uso de drones para el mismo fin no sea necesaria.
En la reunión, UAGA también denunció que la división de las competencias entre los Departamentos de Agricultura y de Medio Ambiente complica la adopción de medidas para el control de la fauna silvestre, y aunque existe la Dirección General de Caza (Dpto. Agricultura), muchas de estas actuaciones dependen de la autorización del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) (Dpto. Medio Ambiente).
Por último, en el caso de que desde el Gobierno de Aragón no se tomen medidas más efectivas para el control y para la compensación de las pérdidas sufridas por las explotaciones agrarias, UAGA señala que no descarta realizar movilizaciones, como la que se convocó en julio de 2022 en Zaragoza, pero buscando que en esta ocasión sí participen todas las organizaciones agrarias.
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Preguntar a la derechita cobarde, ellos tienen la solución. Matar a lobos y zorros hasta que no quede ninguno. Fenomenal. Y luego se quejan.
Gente de pocas luces y muchas sombras.