«Sabéis que en la tierra minera las cosas no se consiguen por firmar algo en un despacho, se consiguen por haber tenido una movilización potente que dé poder a los negociadores y que influya en el Parlamento». Así arrancaba Ignacio Arasanz, secretario general de CCOO en Andorra y el Bajo Aragón Histórico, el manifiesto del Día del Trabajador que ha resonado con fuerza entre los aplausos del centenar de vecinos que respondieron a la cita al conocer «de primera mano el peso de las promesas incumplidas».
Este acto del 1 de mayo que se organiza anualmente en la plaza del Regallo ha estado marcado por un tono crítico y reivindicativo, reflejo del malestar creciente ante la falta de oportunidades laborales en la comarca.
No es casualidad que sea Andorra el epicentro provincial de esta jornada: su historia minera y su arraigada tradición sindical la convierten en el corazón obrero de Teruel. Durante décadas, fue motor económico gracias a la Central Térmica y a la minería, y hoy, tras su cierre, simboliza la lucha por una transición justa que no deje atrás a quienes han sostenido con su trabajo el desarrollo de toda una comarca.
Durante el manifiesto se ha exigido, con palabras claras, que las decisiones políticas pasen por el filtro de la ciudadanía movilizada, no por los despachos ni por los lobbies empresariales. «O el Parlamento nota el aliento de CCOO o nota el aliento de los movimientos sindicales y populares. Una de dos», ha sentenciado Arasanz.
La amenaza del olvido
La transición energética está dejando por ahora demasiados contratos temporales y muy poca estabilidad en la Cuenca Minera turolense, según denunciaron los sindicatos. «Lo que llega aquí son puestos de trabajo temporales. Se construyen placas y molinos, pero en cuanto acaben, se irán a otro sitio. No se quedan aquí», ha lamentado el portavoz de CCOO. Un ejemplo que, en su opinión, acentúa el desempleo y vacía aún más los pueblos de la zona.
A estas demandas se ha sumado Rafa Guía, alcalde de Andorra, que ha expresado su preocupación por el impacto que tuvo el cierre del complejo mineroeléctrico en la pérdida de población. Ha asegurado que el objetivo ahora debe ser revertir esa situación mediante proyectos que realmente fijen habitantes en el territorio.
En este contexto, insistió en que la transición energética no está cumpliendo con las expectativas de justicia ni de eficacia. «Ya veis que estamos en transición justa, que de momento ni está siendo justa ni está siendo rápida», ha reconocido, aunque ha remarcado el compromiso de su equipo para revertir esta situación.
Una transición injusta
Ana María Sánchez, delegada de UGT, ha recogido el testigo y lo ha dejado más que claro: «Pedimos que se haga ya realidad la transición justa, porque por lo que se está viendo ahora mismo únicamente es que es injusta». Ambos representantes mostraron su preocupación por la falta de avances con respecto al nudo Mudéjar de Endesa, un proyecto del que, según denuncian, se ha hablado mucho pero que no presenta progresos palpables.
«Toda la ciudadanía ve como sí que hay dinero para infraestructuras, carreteras y ayuntamientos, pero a la hora de la verdad para la creación de empleo el dinero es mínimo», ha explicado Sánchez.
Además, ambos sindicatos reiteraron la necesidad de implantar ya la reducción de la jornada laboral y alertaron sobre el retroceso en políticas sociales en aquellos territorios donde gobierna la derecha en coalición con Vox. La organización juvenil RUGE sumó su voz reclamando la aprobación del estatuto del becario y unas prácticas de calidad para la juventud.
El PSOE de Alcañiz rinde homenaje a sus fallecidos
Igualmente, y como ya es tradición, los militantes del Partido Socialista de Alcañiz se han acercado esta mañana al cementerio de la ciudad en un acto de recuerdo y homenaje a los militantes de la ciudad. Después, han conmemorado el 1 de mayo con una comida en la sede del partido.
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Están en decadencia. Ya ni los prejubilados de los viernes salen, estarían en Vinaroz.
....Urquizu... lamentable, tampoco tú transición en Madrid está siendo mejor.... céntrate que no das una.
La negociación de la transición justa para la comarca de Andorra, Teruel, involucró a diversas partes. El Gobierno de España, a través de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera (PSOE), fue uno de los actores clave. También participó el Gobierno de Aragón, con su presidente Javier Lambán (PSOE). Además, el Instituto para la Transición Justa del Gobierno español (PSOE), a través de concursos, adjudicó la explotación de la capacidad de red liberada por el cierre de la central térmica a empresas como Enel Green Power España. Finalmente, los alcaldes de los 34 municipios del Nudo de Transición Justa y los representantes sindicales UGT y CCOO también participaron en las negociaciones y la presentación de los convenios. Parece por sus comentarios y reivindicaciones que no va con ninguno de ellos, sino que los actores fueron otros.
“La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero”
Salvo en las negociaciones sindicales sobre las prejubilaciones y el porvenir de los empleados propios con el cierre del complejo minero eléctrico de Andorra, que se hicieron mirando de frente al porvenir, no he visto ni he sabido de ninguna otra negociación político-sindical en la Comarca que partiese de la realidad tal como era sino de la realidad tal como les gustaría que fuera a los “negociadores” de la parte locorregional.
En la primera, negociaban los representantes de los trabajadores; en la segunda, los representantes de los partidos políticos y los representantes de los jefes sindicales autonómicos y estatales.
En la primera, ganamos los trabajadores y la comarca; el la Segunda y sucesivas, los partidos políticos, los sindicatos mayoritarios, nacionales y autonómicos, y sus lacayos locales.
Es comprensible que algunos intenten olvidar y eludir las responsabilidades de sus actos.