Jairo (izquierda) y el resto de jugadores del Alcañiz celebran el segundo gol | Adrián Monserrate
El Alcañiz se impuso por 2-0 al conjunto minero y encadena la cuarta victoria consecutiva
El Alcañiz sigue de dulce y vive su mejor momento de la temporada. Los alcañizanos se impusieron por 2-0 al Utrillas en un partido en el que ninguno se jugaba nada y encadenaron la cuarta victoria consecutiva, algo que todavía no había sucedido este curso. El nombre propio del triunfo fue el de Jairo, ya que el punta alcañizano consiguió un doblete que tumbó a un Utrillas correoso en defensa pero inofensivo en ataque. Los mineros, muy intensos en las marcas y en el contacto cuerpo a cuerpo, apenas crearon peligro sobre el área de Rubén -de hecho, no consiguieron realizar ningún disparo entre los tres palos-.
La primera parte comenzó pareja, con ambos equipos bien asentados y sin que ninguno lograra imponer claramente su estilo de juego. En el minuto 15 llegó la primera ocasión, con un disparo lejano del Utrillas que se marchó alto. Cerca de la media hora Ariño logró la mejor aproximación del Alcañiz hasta entonces, con un tiro raso cruzado que se marchó fuera. Poco después llegaría el primer gol de Jairo, que cazó un balón de espaldas en el área pequeña y lo envió al fondo de la red.
Ocasiones antes del descanso y segunda parte sin goles
El gol dio alas a un Alcañiz que encerró al Utrillas en su campo durante los últimos diez minutos de la primera parte. Fruto del empuje local llegó el segundo, en el que nuevamente Jairo remató en área pequeña un buen centro raso de Lacueva. Tuvo tiempo el Alcañiz de crear más peligro antes del descanso, y a punto estuvo Ayuda de hacer el tercero en un intento de vaselina que el portero utrillense despejó con dificultades.
Tras la reanudación el partido se equilibró, aunque siempre fueron los de Portolés quienes llevaron la batuta y lograron más acercamientos al área contraria. A la hora de juego Pelli dispuso de una gran ocasión tras un saque de banda, pero el portero atajó su cabezazo en área pequeña. Diez minutos después, una volea de Bogdan se marchó cerca del poste en lo que pudo ser el tercero del Alcañiz.
En el tramo final del partido el Utrillas, que nunca se acabó de creer la remontada, creó algo de peligro y consiguió dos saques de esquina, pero la defensa alcañizana se mostró muy sólida y despejó todos los balones sin dificultades. El partido finalizó con un disparo lejano con mucha intención de Meseguer, que se marchó fuera por poco.