Un parque íbero muy didáctico

El Parque Arqueológico de El Cabo de Andorra ofrece infinidad de ventajas didácticas
Publicado por La COMARCA el 24 de julio de 2025

El Parque Arqueológico de El Cabo de Andorra ofrece infinidad de ventajas didácticas

Andorra cuenta con un grupo de voluntarios muy activo que trabaja con ahínco para hacer que los visitantes del Parque Arqueológico de El Cabo puedan revivir la época de los íberos y aprender sobre su cultura. Para ello, este año se han encargado del mantenimiento del parque, han aumentado medio metro el muro de piedra defensivo del poblado y han instalado una puerta de madera que podría asemejarse a las que utilizaban los íberos.

Estas últimas actuaciones junto a las que ya se han realizado durante años, gracias a escuelas taller y de empleo así como a voluntarios, permiten que el parque de El Cabo .tenga una gran ventaja didáctica, puesto que los visitantes ven las casas reconstruidas, la necrópolis, murallas, el torreón y otras estructuras tal y como eran y no tienen que imaginárselas.

Desde el Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón colaboran para mejorar la oferta didáctica del lugar. En este sentido, la última incorporación que obtuvo el parque fue un horno ibérico contruido en la parte baja del poblado a cargo del ceramista y arqueólogo Javier Fanlo.

José Antonio Benavente, miembro del Consorcio de Patrimonio, apunta que otra de las ventajas de El Cabo se basa en que no es un yacimiento arqueológico real. «Al ser una réplica de un yacimiento, cualquier intervención que se realice no es necesario que pase por Patrimonio, entonces se pueden acondicionar estructuras de acceso para personas con discapacidad que en un yacimiento arqueológico real sería muy difícil construir. Lo que tendríamos que intentar conseguir es que El Cabo se incluya en rutas didácticas del Gobierno de Aragón porque tiene un potencial que se le puede sacar mucho partido», explicó el miembro del Consorcio.

Centro de visitantes
Be navente apunta que si se obtiene financiación, el centro museológico puede ser un buen elemento de atracción vinculado con el patrimonio, el turismo y la cultura. «Si se consigue dinero para acabar el centro de visitantes podría estar listo en dos o tres años. Lo que sí que necesita es un mantenimiento, ahora ha habido un bache pero el mercado tiene mucho futuro», declaró el arqueólogo e historiador alcañizano.
Actualmente El Cabo cuenta con una zona de metalurgia para mostrar el oficio de la forja y hacer piezas metálicas; otra de molienda de cereales con molinos de mano; un puesto con un telar de pesas vertical para mostrar su funcionamiento; otro de hierbas aromáticas y medicinales para conocer sus propiedades refrescantes y curativas; una alfarería con un torno; un puesto para el trabajo del esparto e incluso un personaje que hace las funciones de sabio y juega un papel lúdico de leer el futuro con tabas acerca del tema místico.