Recobat se habría puesto de acuerdo con Exide Technologies para fijar a la baja el coste de compra de baterías usadas
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) multó a la empresa con sede en Albalate del Arzobispo Recuperación Ecológica de Baterías SL (popularmente conocida como Recobat) por su implicación en un cártel para establecer precios a la baja. Según parece, la empresa con sede en el Bajo Martín pactó precios con la competidora Exide Technologies entre los años 2008 y 2012, de forma que ambas entidades fijaron a la baja los precios de compra de baterías usadas de vehículos.
El coste total de la multa a Recobat asciende a 3,37 millones de euros, mientras que la sanción a Exide Technologies es de 2 millones. Según informó la CNMC en nota de prensa, la infracción está considerada como «muy grave» y ambas empresas responderán solidariamente del pago.
Las dos empresas, competidoras entre sí, mantuvieron un contacto «continuo y fluido» para desarrollar una estrategia común que les permitiese coordinar el precio de compra de baterías usadas, preservando así su posición en el mercado frente a la competencia y obteniendo un beneficio directo por ello. Cabe destacar que el intercambio de información comercialmente sensible es ilícito, ya que rompe la incertidumbre del mercado y perjudica tanto a los consumidores como a otras empresas.
Al ser preguntada por La COMARCA Recobat declinó hacer declaraciones.
¿Cómo se coordinaron las empresas?
Los contactos entre 2008 y 2012 fueron bilaterales y en cadena, y se llevaron a cabo mediante correos electrónicos, conversaciones telefónicas y reuniones presenciales. Algo poco habitual en un entorno competitivo, donde por norma cada empresa fija su estrategia comercial de forma individual sin consultar a los competidores.
En el caso de los contactos bilaterales las empresas acordaban un determinado precio, que transmitían a su vez a las otras empresas por teléfono o en persona. También lo hacían indirectamente, a través de empresas proveedoras, recogedoras o filiales. Éstas actuaban como intermediarias en el flujo de información y proporcionaban los datos estratégicos necesarios para seguir alineando y/o coordinando los precios.
Este tipo de comportamientos provocan un falseamiento de la competencia, que beneficia únicamente a las empresas que lo cometen. Tanto Recobat como Exide Technologies llevaron a cabo una alineación de los precios con la intención de que hubiera una bajada generalizada de precios en determinados periodos. De esta forma, las empresas evitaron entrar en «guerra de precios» en el mercado de compra de baterías usadas, con el consiguiente perjuicio directo a los proveedores. Cabe destacar que se trata de un mercado en el que las empresas compradoras tienen un poder negociador muy relevante frente a sus propios proveedores, debido a la heterogénea y muy fragmentada composición de vendedores.