La intervención del Cabo Primero de la Guardia Civil del puesto de Valdealgorfa, Sergio Cabrera, que estaba fuera de servicio, fue crucial para salvar la vida de un hombre de 64 años que entró en parada cardíaca el pasado día 11 en Valderrobres. El agente puso en práctica lo aprendido en un curso para manejar el desfibrilador y efectuar la maniobra de reanimación.
«Uno es Guardia Civil 24 horas. Debemos ser los primeros en actuar si hay riesgos»
El Cabo 1º del puesto de Valdealgorfa, agente Sergio Cabrera./ J.L.
Gracias a sus conocimientos y al uso de un desfibrilador salvó la vida de un vecino ¿Cómo vivió la situación?
Me encontraba haciendo deporte en las instalaciones del gimnasio municipal. En un momento dado, en torno a las 9.30, empezamos a escuchar varios gritos de alarma. Me acerqué al lugar en el que estaba sucediendo algo y vi una persona inconsciente. Entonces, junto con los allí presentes, decidimos tumbar a la persona afectada en el suelo, ponerlo en posición lateral de seguridad. En ese momento llamé al 061 y les avisé de que teníamos a una persona inconsciente, que no respiraba ni tenía pulso. Me dijeron que activaban el Servicio Vital Básico y el Avanzado de Alcañiz. En ese momento volví con el desfibrilador existente en el gimnasio. Recientemente había recibido una formación al respecto sobre el uso de desfibriladores y la situación lo requería sí o sí ya que todo indicaba a que esta persona había entrado en parada cardíaca ya que no respiraba. He de decir que allí muchos usuarios del gimnasio nos ayudaron, entre ellos tenemos que agradecer especialmente la labor de Juan Carlos Tarzán, otro vecino que se encontraba en las instalaciones y que me estuvo ayudando activamente.
Fue entonces ahí cuando le pusieron el desfibrilador...
Exacto. El desfibrilador consta de un sistema en el que si no detecta parada cardiaca, no se activa. Pero en este caso, y pasados unos pocos segundos, la detectó y el dispositivo indicó que esta persona necesitaba una descarga. Por todo ello activamos la descarga y seguidamente llevamos a cabo la maniobra de reanimación. Es una maniobra muy intensa y que cansa mucho, por lo que fuimos haciendo relevos. En este caso me turnaba con Juan Carlos y también con otros usuarios que allí se encontraban y que colaboraron en todo momento. Pasados unos minutos llegaron ya los servicios médicos de Valderrobres y continuaron la actuación. La persona por fin cogió pulso y ya siguió todo el protocolo médico. Llegó la UVI de Alcañiz y finalmente trasladaron a la persona afectada en helicóptero hasta el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
Tal y como usted comenta creo que les habían impartido un curso sobre desfibriladores...
Llevo muchos años en la Guardia Civil y fue recientemente cuando nos impartieron este curso de uso de desfibrilador. Uno si no tiene conocimientos no se ve capaz. Pero en este caso se constata cómo lo que a uno le han enseñado funciona.
¿Cree que sería importante hacer extensiva esta formación?
Con esta formación aprendes a hacer el masaje cardíaco, que no es sencillo y hay que llevarlo a cabo con la fuerza e intensidad adecuadas. Por su parte el desfibrilador es una máquina que te guía y que no hay que tener miedo a colocarlo porque él mismo indica dónde hay que conectar cada parche. Nunca se va a activar si no detecta una parada, por lo que es un sistema muy seguro.
Son situaciones de mucho nerviosismo. ¿Cómo comprueban que no tenía pulso?
Cuando tumbamos a la persona afectada le hicimos la maniobra de frente-mentón, que es algo que también nos enseñan en los cursos a los que antes me refería. Esto es, ponerle la cabeza hacia atrás y poner la oreja para ver si respira. Allí vimos que no respiraba y ya lo siguiente es utilizar el desfibrilador, ¡menos mal que lo teníamos a mano! Y en cuestión de segundos estábamos procediendo a la maniobra. Con una descarga fue suficiente, porque el mismo dispositivo es el que, constatando si hay pulso o no, procede a actuar.
¿Cómo se mantiene la calma en una situación así?
Cada minuto que se pierde es riesgo para la vida. Los 5 primeros minutos son los más importantes, a partir de ahí y hasta los 10 minutos, la posibilidad de supervivencia va desapareciendo. Son momentos en los que, como te decía, existe un gran nerviosismo pero alguien es el que tiene que tomar la iniciativa.
¿Tuvo oportunidad de hablar con el afectado horas después?
Directamente con él no, pero a través de familiares suyos me hicieron llegar su agradecimiento y una fotografía de él en el Hospital con buen aspecto, algo que nos dejó mucho más tranquilos.
No se encontraba usted de servicio, ¿dejan ustedes de estarlo al 100%?
Uno es Guardia Civil 24 horas. Es algo que se nos enseña en la academia y que todos tenemos interiorizado. Lógicamente todos tenemos nuestros turnos de trabajo, pero si en un momento dado hay que actuar, se actúa sea en un auxilio o en cualquier otro asunto. Somos el primer escalón y antes de que actúe un ciudadano, tiene que ser un agente aunque esté franco de servicio.
Y más en el medio rural...
En muchos casos somos los primeros en llegar. Sé que se está trabajando en que se equipe a nuestros vehículos con estos dispositivos. Vista la experiencia, los desfibriladores tendrían que estar más extendidos porque el margen es de entre 5 y 10 minutos para salvar una vida. En un medio rural como el nuestro en algunas ocasiones la ambulancia puede tardar media hora, por lo que si se trata de una parada en la que el desfibrilador puede ser vital, creo que es importantísimo además de estar equipados con él, saber usarlo.
Ver comentarios (2)
¡Enhorabuena! Y deseamos una pronta recuperación al paciente.
Enhorabuena Cabo 1º Sergio. Tu honras a la Guardia Civil. Has cumplido con creces el artículo 8º de la antigua Cartilla del Guardia Civil. Repito Sergio, ENHORABUENA. Y una pronta y feliz recuperación al paciente.