Urgen aprobar las cuentas de 2018 para que el Hospital no se retrase

El plan plurianual permite contar con dinero pero no el suficiente para los trabajos
Publicado por Laura Castel el 24 de julio de 2025

El plan plurianual permite contar con dinero pero no el suficiente para los trabajos

«Hoy es un día histórico para Alcañiz y el Bajo Aragón por el arranque de la construcción de un nuevo Hospital que prestará un excelente servicio sanitario a 75.000 aragoneses». Estas palabras llevan la firma de puño y letra del presidente de Aragón, Javier Lambán, en el Libro de Honor del Ayuntamiento alcañizano tan solo media hora antes de colocar la primera piedra del nuevo centro sanitario. Un día que al igual que Lambán todos calificaron de «histórico» y en el que se dejaron a un lado rifirrafes políticos sabedores de que también se abría la puerta a la mejora de la asistencia sanitaria en el Bajo Aragón Histórico con nuevas prestaciones tan esenciales como una UCI con ocho boxes. DGA invertirá 57,7 millones en la construcción del edificio, que ejecutará la UTE OHL-Dragados y 8,6 en los trabajos de urbanización del vial de acceso.

El del viernes fue un acto simbólico puesto que los trabajos aún tardarán unos días en dejarse ver. Ahora es cuestión de la empresa comenzar la obra, que también requiere de trabajos previos en materia de contratación o seguridad, entre otros.

Una vez han dejado atrás el optimismo del acto del viernes, agentes sociales y económicos insisten en que estarán «vigilantes» de que las obras transcurran según los plazos anunciados y estén finalizadas en 2021 tal y como se comprometió el presidente Lambán. Todos insisten en que para llegar a la fecha prevista y que por tanto el Hospital se construya en cinco anualidades, es necesario aprobar los presupuestos de 2018, de nuevo en el aire por la falta de acuerdo entre el equipo de gobierno del Pignatelli (PSOE-CHA) con su socio natural, Podemos. Una constante que no es nueva en esta legislatura. Está aprobado un plan plurianual para cinco años por el que en 2018 se destinarán 17,5 millones de euros y la misma cuantía en 2019, para pasar a 17,7 millones en 2020 y 2021. Este año estaban previstos 11,4 millones en el borrador de presupuestos que finalmente se quedaron finalmente en 2,1 millones (se detrajeron en diversas enmiendas en la negociación) debido a que se sabía que no se iba a emplear toda la partida y se prefería invertir en otros asuntos del mismo departamento). Por tanto, en caso de que se trabaje en 2018 con los presupuestos prorrogados, se contaría solo con los 2,1 millones de 2017 y no con los 17,5 necesarios por lo que prácticamente no se podría adelantar la obra al contar con una partida ínfima para este fin.

En el apartado sanitario, la secretaria general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC OO. en Aragón, la alcañizana Delia Lizana, afirma que no quiere que la primera piedra sea un «brindis al sol» para otorgar una foto simbólica que no traiga consigo el inicio de las obras. «Lo vemos con cautela por la incertidumbre de los presupuestos pero nos alegramos de que se inicie la construcción y sobre todo, con un modelo 100% público», afirma Lizana, quien se muestra «molesta» porque DGA invitara a la Plataforma en Defensa de los Servicios Públicos con «poca antelación» y «solo como público y no como intervinientes». En este sentido, la Plataforma ya dijo la semana pasada que no asistiría al acto al considerar que «la movilización ciudadana no debe de estar presente» aunque sí advirtieron que estarán «vigilantes» al comienzo de las obras y reiteraron su malestar porque el Salud «no explique a los vecinos y trabajadores del Salud el proyecto final y su coste».

Por su parte, el presidente del sector Sanidad de CSIF Aragón, Evangelino Navarro, también incide en que el sector está «expectante» para ver si se dan los siguientes pasos por las dificultades para aprobar las cuentas autonómicas. «No vamos a dudar de la palabra de DGA pero la situación es complicada para tener cuentas en 2018. No queremos que haya que externalizar las obras por no contar con dinero», advierte Navarro. Este medio no pudo contactar ayer con ningún representante de UGT a nivel regional ni del Bajo Aragón.

En cuanto a la patronal, las organizaciones empresariales también coinciden en «felicitarse» por la colocación de la primera piedra pero inciden en la importancia de que se cuente con mano de obra y empresas del territorio. La UTE ya habló con gremios de la zona antes de presentar su oferta en el concurso público para construir el Hospital pero CEOE quiere que la incidencia sea total. Por ello, tiene previsto retomar el contacto con la UTE para firmar un convenio por el cual sus asociados reciban «información privilegiada» de las necesidades de la constructora a medida que avancen las obras. Es decir, que conozcan cuándo la UTE pretende subcontratar servicios para así presentar su oferta. Con una inversión total de 66 millones de euros entre el edificio y los viales, el nuevo Hospital puede suponer un revulsivo económico para el Bajo Aragón Histórico además de un gran avance en materia sanitaria. Sin embargo, la contratación de personal y empresas del territorio es lo que puede marcar la diferencia sobre la verdadera repercusión económica de las obras en el territorio.

Compromiso para cubrir plazas médicas

Más allá de miradas al futuro, el acto del viernes fue del agrado de todos. Lambán se comprometió a cubrir todas las plazas médicas y a que la obra esté terminada en 2021. También reconoció que los trabajos se han retrasado de las fechas previstas por la burocracia e hizo hincapié en la importancia de dotar a los territorios de mejores prestaciones para evitar la pérdida de población. «No hay varita mágica pero un arma eficaz para combatir la despoblación es proveer a los territorios de buenos servicios públicos», dijo el presidente.
Por su parte, el alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia Suso, insistió en agradecer a DGA la inversión y solicitó que, si es posible económicamente, se acelere la ejecución para que la obra esté lista antes de 2021. «Es esencial que cuanto antes tengamos servicios tan necesarios como la UCI», afirmó el primer edil, quien aprovechó la visita del presidente autonómico para pedirle que DGA abone los 200.000 euros que adeuda a la ciudad de las expropiaciones de los terrenos. El presidente se comprometió a «hacer todo lo posible» para intentar abonar esta cantidad.

En cuanto a las prestaciones, el nuevo edificio tendrá una superficie construida de 58.000 metros cuadrados frente a los 8.000 del Hospital actual. Estará dividido en una planta baja y tres alturas, la última de las cuales quedará diáfana para un potencial crecimiento.

En el aspecto funcional supondrá toda una revolución debido a que aumenta su capacidad con sus 157 camas de hospitalización frente a las 125 actuales. Diez serán para Tocología, otras diez para Salud Mental, nueve para Pediatría -área que se completará con cinco cunas-, 28 para convalecencia y cuatro para cuidados paliativos. Las 96 restantes se destinarán a uso polivalente.
Además de la citada UCI, contará con un área de Urgencias con dos puestos de reanimación, dos consultas de triaje, sietes boxes, tres salas de curas y once puestos de observación; un bloque quirúrgico con seis quirófanos y seis puestos de URPA; bloque obstétrico con cuatro paritorios; zona de Rehabilitación; 13 salas para Radiodiágnóstico; y área de Servicios Ambulatorios. Esta última tendrá 62 consultas externas, 20 puestos de hemodiálisis, 5 puestos para extracción de muestras, y hospitales de día Oncológico (11), Médico (6) y Quirúrgico (8).

Por último, se han proyectado laboratorios de Análisis clínicos, Microbiología y Anatomía Patológica; Farmacia; Medicina Preventiva; Atención al usuario y Documentación; Docencia e Investigación y áreas de servicios generarles, personal y gerencia.
En el exterior contará con un aparcamiento en superficie de unas 600 plazas y patios ajardinados interiores gracias a un diseño en el que ha primado el aprovechamiento de la luz solar con paneles solares y fotovoltaicos.