Urrea de Gaén ha demostrado este fin de semana que, aunque es el pueblo más pequeño de los nueve que conforman la Ruta del Tambor y Bombo, es muy grande en voluntad, colaboración y saber hacer. Las Jornadas de Convivencia han sido todo un éxito tanto de participación como de organización como destacaba este domingo su alcaldesa, Silvia Blasco, antes de comenzar el acto con el que ha terminado el fin de semana. El presidente de la Ruta, Fernando Galve, también ha querido agradecer "de corazón" a la localidad. "Se han volcado en la organización y tiene mucho mérito. Es un pueblo más pequeño con menos infraestructuras y todos los vecinos han trabajado por estas jornadas, que han sido un gran éxito. Muchos de los participantes en el pregón del sábado participaban con un papel y rápidamente se cambiaban para estar presentes de otra forma, es de reconocer", destacaba Galve.
Con el acto de exaltación el domingo por la tarde se ha puesto punto y final a unas jornadas marcadas por la buena climatología. En 2023 será Calanda quien las organice. La exaltación se ha celebrado con una gran acogida llenando todas las sillas que se han preparado y muchos más asistentes se han quedado de pie para ver el acto más propio de las jornadas con el que comenzaron en sus inicios. Entonces tan solo se celebraba la exaltación y una merienda; y, con los años, se han ido añadiendo el resto.
Los niños de Urrea han sido los primeros en subir a un escenario por el que después han ido pasando los nueve pueblos. Todos han recibido una acuarela del artista local Joaquín Sanz, autor del Monumento al Tambor urreano. Una joven de la localidad, Carlota, se ha situado junto al escenario durante la exaltación para pintar con pastel lo que le transmitía el acto. Han final ha mostrado la obra a todo el público para despedir las jornadas.
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Urrea la grande y cristiana. Viva la Semana Santa!!!