Una valleja revela avances en inmunoterapia como terapia contra el cáncer

Irene Ginés forma parte de un grupo de investigación de la Universidad de Zaragoza liderado por en científico Ramón Hurtado
Publicado por Marina Monreal el 22 de septiembre de 2025

Irene Ginés, alcañizana y valleja a partes iguales, es una de las investigadoras aragonesas que hace apenas unas semanas presentó importantes avances en el estudio de la inmunoterapia como tratamiento para el cáncer. La joven trabaja, junto al profesor Ramón Hurtado-Guerrero, como becaria de doctorado en el grupo del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) de la Universidad de Zaragoza. Los resultados presentados demuestran como el grupo ha conseguido desarrollar anticuerpos capaces de reconocer con gran precisión ciertos azúcares anómalos que solo están presentes en células tumorales. Según apuntan desde la institución, "identificar estas estructuras con precisión ha sido un reto durante décadas debido a su complejidad y la escasa respuesta inmune que generan".

El equipo ha superado este obstáculo combinando técnicas avanzadas: cristalografía de rayos X con técnicas de selección de anticuerpos mediante phage display, con las que desarrollaron una librería inteligente de anticuerpos. Esta librería permitió generar anticuerpos capaces de reconocer simultáneamente la parte de azúcar y la parte peptídica del combotopo, con una especificidad sin precedentes. Además, demostraron que era posible modificar estratégicamente la región del anticuerpo que reconoce el azúcar para cambiar su especificidad de Tn a STn, abriendo así la puerta al diseño racional de terapias personalizadas.

"En la superficie de las células cancerígenas, hay proteínas que van unidas a una especie de etiquetas que son los azúcares. Lo que nosotros hemos encontrado son unos anticuerpos que pueden ejercer como cerradura y, al unirse con estos azúcares, introducirse en la célula cancerígena y eliminarla sin dañar las células sanas", relata Ginés, sobre los avances demostrados. "Resulta muy novedoso porque el problema que tiene las terapias actuales como la quimioterapia o la radioterapia es que también afectan a las células sanas", añade la investigadora.

El estudio todavía se encuentra en una fase inicial. Por el momento ya se ha llevado a cabo la aplicación in vitro y los siguientes pasos serán la aplicación en células. "Si todo sale bien, entonces empezaremos a probar con organismos vivos más pequeños como pueden ser los ratones", añade la joven.

Simultáneamente, el equipo sigue trabajando en el desarrollo de "nuevas variantes de estos anticuerpos para que sean mucho más específicos y que tengan una actividad mejor".

Una vocación desarrollada con el tiempo

La relación de la joven con la ciencia no se remonta exactamente a la infancia, sino que se ha ido desarrollando con el tiempo y se profundizó con la llegada de los estudios superiores. «No era algo que me hubiera planteado, pero en bachillerato empezamos a ver la genética y se convirtió en un tema que me interesaba y en el que me hubiera gustado especializarme», comenta.

Sus estudios la llevaron luego a Tarragona para la carrera y más tarde a Madrid para el máster. Aun así, la joven sigue apostando por la investigación. «No hay que tener miedo, si lo que quieres es trabajar en investigación hay que luchar por ello porque no es un camino fácil», explica. Pero aun así mantiene que ella está segura de que «vale la pena»

Ver comentarios (3)