Las empresas inscritas en la Denominación de Origen Protegida Aceite del Bajo Aragón han visto un gran aumento en sus ventas «on line» en los primeros meses del año 2020. Además, desde el mes de marzo, la venta de Aceite del Bajo Aragón desde las páginas web de las almazaras que componente la DOP y a través de la venta telefónica directa a las empresas, se ha visto incrementado más de un 50% en comparación con las ventas producidas el año pasado, y un aumento del 80% en el número de pedidos.
Aunque la venta on line no está compensando del todo el descenso que las empresas y cooperativas de la Denominación de Origen del Aceite del Bajo Aragón, se ha convertido en fundamental para mitigar los efectos negativos del estado de alarma en ese sector. Si desde que comenzó el año, ya habían mejorado sus datos de comercialización por internet en un 50%, las ventas se han duplicado desde que comenzó el estado de alarma.
Es el caso de la empresa Impelte, ubicada en La Puebla de Híjar. Su gerente, Javier Sánchez, reconoce que el incremento ha sido «notable» pese a que, en el balance general, las ventas han descendido. «Marzo y abril siempre han sido muy buenos meses por la Semana Santa. Viene muchísima gente a los pueblos y se van cargados de aceite», explica.
Hace años que cuentan con la tienda on line. «Era un servicio más, para facilitar los encargos telefónicos con transferencias… Pero ahora lo que intentamos es ser lo más ágiles posible para dar un buen servicio», detalla. En la almazara trabajan ahora dos personas. Además de los pedidos on line, en este momento están preparando pedidos para EEUU, uno de los países a los que más exportan.
En la misma línea se expresan desde La Calandina, en Calanda. «A raiz del confinamiento se ha duplicado la venta por internet», subraya el gerente, Antonio Cerdán. Durante el primer mes de confinamiento, lanzaron una oferta para incentivar la compra on line rebajando precio de los productos y con portes incluidos. «Además, garantizamos que entre 24 y 48 horas el pedido está en cualquier parte del país», dice Cerdán. El 50% de los clientes virtuales son aragoneses. «El resto españoles, principalmente de la zona norte», detalla.
No obstante, Cerdán también destaca que estas ventas no ha llegado a suplir todo lo que se ha perdido del sector hostelero con el cierre de bares y restaurantes.
Por su parte, Pedro Valero, de la Masada Roya de Andorra, subraya que ha notado también el incremento de la venta on line. En buena parte, gracias a la campaña para incrementar las ventas de este tipo que la empresa ha llevado a cabo en redes sociales y en la página web que se llama #Déjatellevar. «Creamos la página y, hasta hace un año, la teníamos bastante parada», explica.
Los pedidos han crecido y va enviando aceite a diferentes zonas de España como La Coruña o Madrid, pese a que en Aragón es dónde más vende. «A las tiendas de alimentación de la zona sigo llevando pero, por ejemplo, en París y Burdeos, donde también envío a tiendas, lo tengo todo parado», indica.
Para Apadrina un Olivo, de Oliete, el ecommerce se ha convertido en la única y principal fuente de ingresos actualmente y, los buenos datos, permiten mantener los diez empleos en la localidad. «Es una forma de mantener la actividad y a nosotros nos permite seguir con el proyecto», dice Alberto Alfonso.