Víctor Vidal, agricultor ecológico: «Se ha dado un vuelco importante a la agricultura ecológica. Hay relevo para los próximos años»
Víctor Vidal con productos sostenibles que él mismo cosecha desde hace más de 20 años. / M.J. Salvador
¿Desde cuándo te dedicas al mundo de la agricultura y especialmente a la ecológica?
Desde hace 30 años, y a la agricultura ecológica, 26.
¿Y qué es lo que te impulsó hacia ese tipo de agricultura?
La agricultura de los 90 era muy química. Y en una de esas, haciendo el preparado, digo, ‘esto es muerte’ y decidí que no quería seguir. Ese día se produjo el cambio.
¿Qué tal funcionó ese cambio?
Nos apuntamos 40 agricultores del Bajo Aragón y sucedió que nos pegamos un batacazo espectacular. Pensábamos que, sin hacer nada, se acababa el problema, pero eso no era así. Cuando interactuas suceden cosas y cuando no, también. Y fue muy preocupante o muy revelador ver que en la cosecha del 2.000 teníamos lo mismo nosotros que los que hacían convencional. Pero la siguiente cosecha, los convencionales tenían cosecha y nosotros no. ¡Menudo susto!

Agricultores de otras zonas nos llaman para que les demos consejos sobre nuestro trabajo
¿Y qué hicísteis?
Empezamos a formarnos porque no lo habíamos hecho suficiente. Llevamos 24 años en ese camino, trayendo al territorio a los que más sabían del tema, desde todos los rincones del mundo.
¿Lo habéis aprendido ya todo?
Hemos dado un vuelco muy importante porque ahora es a nosotros a los que nos llaman. Al presidente muchísimo, a nuestro secretario, al técnico… Quieren que seamos nosotros quienes expliquemos a otros territorios lo que hemos aprendido y qué errores cometimos, para poder evitarlos.
¿Te has arrepentido de seguir el camino ecológico?
No, para nada, porque el fundamento era clarísimo, era salud. No era economía. Yo después de haber tomado esa decisión no podía volver a dar píldoras de veneno a los clientes.
¿Se consume mucho producto ecológico actualmente?
Menos de lo que pueda parecer a simple vista. La democratización de comprar producto ecológico lo que ha hecho es que muchos de los productos que compramos en las grandes superficies estén hechos en la otra parte del mundo.
¿Y así se pierde la esencia?
Claro, la idiosincrasia del ecológico es el kilómetro cero. Para que la huella de carbono del producto sea la mínima en el planeta; un vino de Sudáfrica ecológico, allí lo es, aquí ya no. Pero ese concepto no ha calado en la gente.
¿Un hecho diferencial entre un agricultor convencional y uno ecológico?
Por ejemplo, este año se dieron avisos por parte del gobierno de Aragón para tratamiento para mosca del olivo, con muy buen criterio. Hace 25 años, yo hubiera hecho un tratamiento, pero ahora, que soy conocedor de mi olivar, tengo mis marcadores que me dicen lo que está sucediendo y en mis marcadores no había plaga; no hice el tratamiento y no tuve plaga.
¿Existen ayudas para vosotros?
Sí, los agricultores ecológicos tenemos las ayudas agroambientales, pero conllevan unos gravámenes. Estamos obligados a someternos a unas auditorías para certificar que es cierto que no usamos productos químicos y eso acaba repercutiendo en el precio de venta de los productos.
¿Tenéis relevo generacional?
En nuestra organización, de 40 asociados, se han jubilado desde que empezamos 5, y 4 han tenido relevo. Es un exitazo. La cosa es que cuando tienes un producto que te satisface tanto, en la familia eso engancha.
¿Algún cambio remarcable?
Permitir más vegetación en el suelo durante más tiempo nos ha dado una subida de materia orgánica. El suelo gana cosecha. También traernos a gente que te hace ver los árboles de una manera diferente, no como entes productivos sino como seres vivos que tienen necesidades.

Hemos de someternos a unas auditorías para certificar que no usamos químicos
¿Qué más productos cosechas?
Al estar en la Red de Semillas de Aragón, empezamos a hacer estudios junto al CITA y el Banco de Germoplasma de Zaragoza, hasta dar con una selección hortícola de variedades que se puedan almacenar durante mucho tiempo: patatas, cebollas, el tomate de colgar, alubias, calabazas, garbanzos…
¿Qué tiene de especial el garbanzo de La Portellada?
No tiene ningún truco, simplemente que es un garbanzo al que se le permite vivir en su ciclo, es decir, es un garbanzo que sabemos cómo se expresa, pues cada tipo de semilla lo hace de una manera y se aclimata, y ese es el gran truco, respetar sus necesidades.
Desde la presidencia de los Empresarios del Matarraña. ¿Cómo te planteas el 2026?
En 2026 celebramos el 25 aniversario y tenemos como meta conocer muy bien las necesidades de nuestros asociados, para poder complacerles en lo que necesiten.