Villarroya de los Pinares tiene cuatro vecinas más, y seguramente vayan a ser las más visitadas. El Ayuntamiento ha adquirido cuatro ocas para acompañar a las cuatro que ya viven y trabajan en el pueblo. Y es que estos animales llevan dos décadas encargándose de limpiar el cauce del río Guadalope, además de ser un atractivo y reclamo más del municipio.
Desde el Consistorio toman esta medida para continuar con algo que está ya arraigado a la localidad. «Los vecinos están acostumbrados a ellas y no queremos que se pierda, llama la atención a turistas y a todo el mundo», explica el alcalde Iván Villarroya.
Un pueblo implicado
Son los propios vecinos, especialmente Dionisio y Policarpo -jubilados- y Elisa -la panadera-, quienes se encargan de atenderlas, alimentarlas y guardarlas por las noches en un corral donde estén a salvo de los zorros. De hecho, en esos trayectos siempre salen jóvenes voluntarios para acompañarlas.
Las ocas más veteranas llevan en el pueblo nueve años, aunque desde 2002 están estos animales en el pueblo. Desde entonces, junto a los patos que ocasionalmente visitan las tierras, se alimentan de las malas hiervas del río, y con ello, son el más efectivo y económico método de limpieza. Por ello, Villarroya continuará cuidando a estas curiosas vecinas que tanto ofrecen.
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Y hacen trabajar a las pobres ocas habiendo presos en las cárceles.
Las ocas estarán trabajado, hasta que algún "protegido " zorro, tejón, etc. y pasen a mejor vida. Los actuales ecologistas no son de campo. son de libro
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