Ángel Arrébola regresa a la Colegiata de Caspe para pregonar tras 28 años

Los inicios de Ángel Arrébola se sitúan en la Colegiata de la Ciudad del Compromiso, allí un 15 de febrero de 1998 fue ordenado sacerdote y este sábado ha dado el pregón de la Semana Santa ante la atenta mirada de todas las cofradías
Publicado por Alba Zurita el 30 de marzo de 2026

"Siempre digo que soy de Córdoba, pero que he nacido dos veces y esa segunda me parieron en Caspe», dice entusiasmado Ángel Arrébola Fernández, (Zuheros, 1971). Es el actual párroco de la iglesia de San Valero de Zaragoza, pero guarda una estrecha relación con la Ciudad del Compromiso desde hace casi tres décadas. Recuerda perfectamente las escaleras de la Colegiata, donde allí dentro, se ordenó un 15 de febrero de 1998, y también sus primeras vivencias en el pueblo. «Estaba el párroco Jesús Abad y ahí disfrute de mi etapa pastoral. Seguí regresando porque estudiaba Derecho en la extensión de la UNED de Caspe», explica.

Ahora, unos años más tarde, regresa y lo hace por la puerta grande porque la Coordinadora de la Semana Santa de Caspe ha decidido que sea el encargado de abrir estos días tan especial es y ser el pregonero cuando se cumplen 28 años de su ordenación. «Sentí mucha emoción cuando me lo comunicaron. Solo tengo palabras de agradecimiento porque una parte de mí siempre ha estado entre esas calles», confiesa. Su historia profesional con Caspe empezó unos meses antes de su ordenación. Fue para él un tiempo en el que conoció a mucha gente, y forjó relaciones que acabaron «convirtiéndose en una piña».

No lo olvida, al igual que tampoco, el que sería su siguiente destino: la Comarca del Matarraña. Estuvo en Valderrobres, Beceite, La Portellada, La Fresneda, Ráfales y Torre del Compte. «Disfruté muchísimo y encontré a gente muy noble. De esa época, me viene a la cabeza cuando íbamos todos los domingos por la tarde a la jugar a las cartas a Maella, la Semana Santa de Chiprana o también la relación que se creamos con los profesores».

En el Bajo Aragón Caspe y el Matarraña dio sus primeros pasos, pero la carrera profesional de Ángel Arrébola continúo en otras parroquias. Estuvo en Herrera de los Navarros, Fuentes de Ebro, Mediana y Rodén. También enviado en Perú y Roma y de regreso a España fue nombrado párroco de San Miguel Arcángel de Casetas en Zaragoza y Capellán del Monasterio de Carmelitas Descalzas de Santa Teresa en Zaragoza entre 2015 - 2022) hasta su actual puesto.

El pregón es para él una especie «de agradecimiento con todos los caspolinos». Confiesa que ha visto cómo ha ido creciendo su Semana Santa con dos procesiones más que cuando estaba allí. «Se nota que la gente está muy entregada y enamorada de estos días. Algunos llevan allí muchos años y hay que poner en valor el trabajo que continúan realizando».

"Vivamos la intensidad de la Semana Santa"

La Colegiata de Caspe ha arropado del frío viento a las cofradías de La Ciudad del Compromiso que este sábado han dado inicio a sus días más grandes. Arrébola ha dado el pregón «con mucha responsabilidad» porque para él párroco «ser pregonero es retomar la calidez humana de todo y regresar al lugar donde todo empezó. «Aquí encontre una Semana Santa que me traía pensamientos de donde yo venía», explicó.

Durante su pregón ha repasado la forma en la que se celebra en Caspe la Pasión de Cristo y cómo todas las cofradías se implican en estos días desde este Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua. Arrébola ha aprovechado la oportunidad para dar las gracias a todas las cofradías y en especial al coordinador, Marcos Sánchéz. «Vivamos la intensidad de la Semana Santa» ha concluido.

El pregón ha servido también para entregar los premios del concurso de dibujo que organiza la coordinadora ante una colegiata llena, a pesar del frío.

Instantes del pregón de Semana Santa en Caspe. / A.Z.