El yihadista detenido en Caspe por la presunta comisión de delitos de terrorismo llevaba en Caspe menos de dos meses, tras haberse mudado desde Girona, donde residía desde hace años, según han informado a LA COMARCA fuentes de su entorno. El acusado, detenido el viernes, tenía alquilada una habitación en una casa ubicada en la calle Mequinenza, donde compartía piso con otras personas. El motivo de la mudanza parece que habría sido un presunto caso de malos tratos hacia su mujer, que continuaría viviendo en el domicilio familiar, en Girona.
Los compañeros de piso describen al detenido, que tendría entre 30 y 40 años, como una persona que «se drogaba y bebía». Estos datos se suman a la información procedente de la Guardia Civil en la que se apuntaba que es una persona «inestable» psicológicamente y en un avanzado proceso de radicalización. Según explican, eran desconocedores de los delitos de terrorismo por los que se le ha detenido. «Si la Guardia Civil ha detectado que era un terrorista, nos alegramos de que los agentes hayan hecho su trabajo y lo hayan detenido», comenta el interlocutor con el que ha podido contactar este medio.
Desvinculado de la mezquita
El detenido no llegó a integrarse socialmente en el municipio durante el tiempo que estuvo residiendo. Se difundió en medios de comunicación y redes sociales que el sujeto acostumbraba a acudir a los rezos. La mezquita más cercana al domicilio estaba a unos 60 metros de distancia -en la calle de enfrente- y según la propia organización, no le habían visto nunca. «A la hora de los rezos la mezquita está abierta para quien quiera rezar, por lo que no podemos asegurar que nunca haya estado. Sin embargo, nosotros no sabíamos quién era ni se había integrado en la comunidad musulmana», recalcan.
Desde la mezquita han trasladado a este periódico su preocupación por los errores informativos y los rumores que se han extendido en torno a este enclave religioso. El mismo día de la detención, la mezquita se encontraba cerrada, de hecho. «Estamos realizando unas obras y como el viernes no trabajamos, no había nadie allí. Dio la casualidad de que una persona estaba por la zona y vio a la Guardia Civil en la casa, cuando fueron el viernes a arrestarle, entre las 10.00 y las 11.00», detalla un miembro de la organización. La comunidad musulmana lleva más de 30 años asentada en Caspe. «Nunca hemos tenido un problema y hemos buscado vivir en paz», añade uno de sus representantes de la mezquita.
Fruto de la operación del viernes, en la que se registró la vivienda del presunto terrorista, la Guardia Civil encontró «abundante» material tanto en soporte digital como en formato papel que ahora está investigando la Benemérita. El detenido fue trasladado a los calabozos de la Comandancia de Zaragoza, en una primera instancia. Desde allí, se le condujo a Madrid, donde el juez decretó su ingreso en prisión provisional, según ha informado Heraldo de Aragón.
Cabe recordar que al detenido ya se le investigaba por su actividad yihadista desde el año 2017 en el plano virtual, y que se centraba recientemente en la difusión de contenidos relativos a «mártires y muyahidines» que actúan contra Israel. La investigación ha sido posible gracias al estudio de las evidencias de la Operación Almuasasa, con la que se neutralizó, el pasado 11 de junio, la principal infraestructura web activa a escala global dedicada a la facilitación de contenidos terroristas vinculados a la esfera mediática del Estado Islámico.
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Ver comentarios (3)
Oye q estamos con la Dana. Deja los temas de racismo y Caspe para otro día.
racismo ninguno, es lo que hay y punto, si no te gusta te aguantas, quien sabe si no hubiesen detenido a esta persona talvez hubiese provocado una catástrofe peor que la Dana. Todos los respetos y las condolencias para las personas que han sido afectadas por la Dana, pero este tipo de noticias también tienen su espacio en estos momentos, que la gente de Caspe necesita darse cuenta de lo que se nos está metiendo aquí.
Y como se explica que se les seguía desde el 2017 aquí en Caspe?