El envejecimiento y la falta de relevo generacional son dos de los problemas que más afectan a los empresarios asentados en municipios de entre 500 y 2.000 habitantes. Así lo revela un estudio realizado por la Cámara de Comercio de Teruel y la Diputación Provincial de Teruel (DPT), en el que se han determinado cuáles son los retos que enfrenta el tejido empresarial de las zonas rurales de la provincia.
Además de la falta de relevo, el estudio, presentado este jueves en la capital, revela que la pérdida futura de esta red de empresas supondría para la población local la desaparición de servicios básicos, una mayor dependencia de cabeceras comarcales, el debilitamiento del tejido social y económico y la aceleración de la despoblación rural.
Atendiendo a los resultados de la encuesta —con 467 respuestas de 30 municipios—, la mayor parte de los empresarios se concentra en edades próximas a la jubilación: el 36 % tiene entre 55 y 64 años y el 26 % entre 45 y 54, mientras que los menores de 30 años apenas representan el 3 % del total. Esta situación refleja la escasa incorporación de jóvenes al emprendimiento rural.
En cuanto al relevo generacional, el 37 % de los negocios no tiene sucesor, frente a un 18 % que sí dispone de relevo confirmado. Además, muchos empresarios aún no han iniciado procesos de traspaso o planificación de continuidad. El informe estima que el 25 % de los negocios podría jubilarse en los próximos cinco años, y de ellos cerca del 59 % podría cerrar por falta de relevo. A diez años, el porcentaje de negocios que llegarán a la jubilación asciende al 43 %, con un riesgo potencial de desaparición de alrededor del 25 % del tejido empresarial analizado.
Los sectores más expuestos a esta situación son la hostelería, el comercio de alimentación, las carnicerías, panaderías, talleres, peluquerías y farmacias, actividades que constituyen servicios básicos en los pequeños municipios. Además, según el territorio, algunas de las comarcas donde la situación es más comprometida son Cuencas Mineras o Andorra-Sierra de Arcos, mientras que la situación es más favorable en Bajo Aragón y Bajo Martín.
Negocios muy familiares en el medio rural
El estudio muestra un tejido económico basado principalmente en pequeños negocios familiares y autónomos, con estructuras empresariales muy reducidas. La mayoría de los establecimientos cuenta con plantillas muy limitadas: en el 65 % de los casos trabajan una o dos personas, generalmente el propio titular del negocio y, en ocasiones, un familiar o colaborador. Solo una pequeña parte de las empresas supera los cinco empleados, lo que refleja el predominio de microempresas rurales y la fuerte dependencia de la iniciativa individual para mantener la actividad económica en los pueblos.
Dentro de este tejido empresarial, la hostelería se consolida como la actividad más extendida, seguida del comercio de alimentación y otros servicios básicos como las farmacias. Estos establecimientos desempeñan un papel clave en la vida cotidiana de los municipios rurales, no solo como puntos de abastecimiento, sino también como espacios de encuentro y dinamización social. En muchos casos, además, los comercios diversifican su oferta para adaptarse a las necesidades del entorno, combinando distintos servicios o productos en un mismo establecimiento.
El estudio también destaca el papel creciente del turismo en la economía rural. Muchos negocios amplían su base de clientes más allá de la población local y atienden también a visitantes y turistas, lo que contribuye a sostener la facturación anual y a compensar la estacionalidad del consumo en localidades con baja densidad de población.
La mayoría de los negocios que participan en el estudio han tenido que realizar cambios en su modelo para adaptarse a la realidad actual. En concreto, el 55 % de los establecimientos afirma haber modificado su oferta de productos o servicios con el paso del tiempo para ajustarse a las demandas de los clientes. Esta adaptación se traduce, en muchos casos, en la ampliación de la gama de productos, la incorporación de artículos locales o artesanales, o la introducción de servicios complementarios que permiten mantener la viabilidad del negocio en entornos con escasa población.
Propuestas para el futuro del comercio rural
El informe propone diversas líneas de actuación para afrontar los problemas detectados en el comercio rural de la provincia, especialmente el envejecimiento del empresariado y la falta de relevo generacional. Una de las medidas prioritarias es reforzar los programas de traspaso de negocios, que permitan conectar a empresarios próximos a la jubilación con emprendedores interesados en continuar actividades ya consolidadas. Estas iniciativas buscan evitar el cierre de establecimientos que prestan servicios esenciales en los municipios rurales.
El estudio también plantea la necesidad de impulsar el emprendimiento en el medio rural y atraer población joven, mediante incentivos económicos, ayudas al inicio de actividad y medidas que faciliten el acceso a vivienda y servicios. Otra línea de trabajo consiste en reforzar la formación empresarial y la digitalización de los pequeños negocios, especialmente en ámbitos como el marketing digital, el comercio electrónico o la gestión empresarial, con el objetivo de mejorar su competitividad y ampliar su mercado potencial. Asimismo, el informe subraya la importancia de simplificar los trámites administrativos y facilitar el acceso a financiación y ayudas públicas, además de fortalecer la colaboración entre administraciones y entidades de desarrollo local para impulsar la economía rural.
Colaboración entre la Cámara de Comercio y la Diputación de Teruel
El presidente de la Cámara de Comercio de Teruel, Antonio Santa Isabel, ha señalado que «muchos de estos negocios son viables y funcionan bien, pero en los próximos años afrontarán un proceso natural de transición». «Por eso es fundamental trabajar desde ahora para facilitar el relevo empresarial y aprovechar las oportunidades que ofrece nuestro territorio», ha añadido.
Por su parte, el diputado delegado del área de Desarrollo Territorial de la Diputación Provincial de Teruel, Javier Ciprés, ha reclamado un mayor respaldo para este tipo de comercios rurales:
«Es necesario que haya una línea específica del FITE destinada a ayudar a estos autónomos rurales de poblaciones pequeñas, que favorezca su mantenimiento y también el relevo generacional, porque son vitales y, en muchas ocasiones, servicios básicos para los habitantes de nuestros pueblos».
Tras el análisis, se ha presentado el vídeo «Negocios que renacen», una iniciativa impulsada para sensibilizar sobre la importancia del relevo empresarial y financiada por la Dirección General de Pymes y Autónomos del Gobierno de Aragón. El vídeo muestra ejemplos reales de relevo empresarial exitoso en la provincia, con negocios viables, con clientela y con historia que corren el riesgo de desaparecer porque sus propietarios llegan a la jubilación y no encuentran a nadie que continúe con la actividad.
La directora general de PYMEs y Autónomos del Gobierno de Aragón, Ana Sanz, ha destacado que «el relevo empresarial es uno de los grandes retos de la actualidad, en el que debemos trabajar para facilitar la continuidad de los negocios y mantener servicios y empleo en el medio rural». Sanz ha añadido que «impulsar el relevo en los negocios significa aprovechar oportunidades que ya existen, proyectos con clientela, historia y un papel fundamental en la vida económica de cada municipio».