El sector primario avanza hacia la igualdad, no obstante la agricultura y la ganadería continúan estando mayoritariamente copadas por hombres. Marta Blesa; Sonia Latre; María Taberner y Marta Sancho son cuatro ejemplos de mujeres que apuestan por vivir del sector y se han hecho un gran hueco en él. Las cuatro cuentan sus inicios, las trabas a las que algunas veces tuvieron que hacer frente y los retos y futuro del campo.
Marta Blesa
Las mujeres aún no estamos bien vistas para estos trabajos, pero valemos para todo
Blesa es natural de Alloza y se dedica al cultivo del olivo, almendro y cereal. Anteriormente, era su marido el que trabajaba en el campo, pero decidió sumarse también ella. Al principio, solo le ayudaba, pero en la actualidad ya se dedica a tiempo completo al sector primario. "Contaba con la ventaja de que él tenía maquinaría y, como me gusta el campo, no lo dudé". No obstante, en este proceso se ha ido encontrado algunas dificultades, en especial administrativas. Además, la última temporada le ha marcado mucho la sequía y el cambio climático.
Todos los campos los tienen en Alloza y entre ambos sacan adelante la explotación. "A la gente todavía le llama un poco la atención que una mujer se dedique al campo, parece que sea trabajo de un hombre llevar un tractor, remoldar o podar, pero las mujeres valemos para todo, igual que ellos", concluye.
Sonia Latre
Apostamos por el porcino para iniciar un nuevo proyecto, siempre nos han gustado los animales
Sonia conoce desde bien el pequeña el sector primario, ya que su padre se dedicaba a la ganadería de ovino y a la agricultura. No obstante, no fue hasta el año 2020 cuando decidió abrir una granja de porcino en Caspe con una capacidad de 2.000 plazas.
Ella es la que se dedica al cuidado de los animales, los medica, los carga y también lleva los papeles. Su marido es el que se encarga del mantenimiento de la instalación y el tema tecnológico para tratar de conseguir que la granja sea autosuficiente.
La caspolina recuerda, que, aunque los inicios siempre son duros y en especial todo el tema de los papeles se sintió muy arropada por sus familiares. "Éramos jóvenes y apostamos por crear un nuevo negocio y la gente más cercana nos ayudó en todo lo que pudo".
En cuanto al machismo, Sonia reconoce que sigue presente en el sector en algunas circunstancias, aunque recalca que siempre se ha sentido bien valorada.
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María Taberner
Animo a la gente a que venga a vivir al medio rural. Debe repoblarse y es donde se vive mejor
Los padres de María fundaron en 1970 una empresa dedicada a la fruta de hueso, en concreto al albaricoque, nectarina; melocotón; y paraguayo.
En la actualidad, y 50 años después, ella y su hermano junto a toda la familia continúan con el negocio 'Frutas Taberner' especializado en la venta al por mayor de fruta. En su caso, recogen y envían la fruta el mismo día para que llegue fresca al cliente en menos de 24 horas.
La fabarola trabaja en la oficina, junto a sus dos compañeras Asún y Marta y el resto se dedican a las tareas del campo. Asimismo, explica que cada vez hay más mujeres en el sector y siempre se ha sentido muy bien acogida, sin ninguna diferencia con el resto.
Por su parte, María anima a todo el mundo a venir a vivir a los pueblos, aunque denuncia "una falta de servicios, en especial sanitarios" que insiste deberían "mejorarse para tener todo más a mano".
Marta Sancho
La administración debería ser más rápida y efectiva para todos aquellos que quieren quedarse
Marta estudió farmacia en Zaragoza y posteriormente trabajó de ello. Más adelante, se dedicó durante un tiempo a ayudar a su marido en la explotación ganadera y fue en 2022 cuando decidió involucrarse mucho más: pasó a ser autónoma y gestionar su propio negocio.
Ambos se dedican al ganado ovino y a la agricultura y la allocina reconoce que se ha encontrado todas las trabas del mundo por ser mujer. "Los trámites con la administración siempre son complicados y lentos, no ayudan a la incorporación de las personas al mundo de la agricultura y la ganadería", insiste.
Asimismo, aunque reconoce que la profesión es sufrida a la par que muy bonita y agradecida, la climatología es un factor muy importante y en estos últimos años «no ha acompañado». No obstante, recalca que con gracias a tener este trabajo "se puede gestionar mejor el tiempo y adaptarlo a los animales".