Los nueve vecinos de Caspe desalojados por la DANA siguen sin poder volver a su casa

Han estado cinco meses en el albergue municipal, junto a otra familia, pero lo tuvieron que dejar el pasado 20 de marzo. El Consistorio arreglará el grueso de los daños de la vivienda
Publicado por Sofía Fondevilla el 24 de julio de 2025

Nueve vecinos, entre ellos cinco menores, fueron desalojados de su casa el pasado 3 de noviembre, tras derrumbarse la vivienda colindante a la suya por las intensas lluvias que provocó la DANA. Cinco meses han pasado desde que esta familia asentada en la calle Garderas, 4, salió corriendo de su hogar con lo justo y fue reubicada por el Ayuntamiento en el albergue municipal. Ahora se enfrentan a un nuevo capítulo tras haber tenido que abandonar el alojamiento, antes del 20 de marzo, para que se hospeden los organizadores y participantes del proyecto cultural ‘La Rueca’, que se celebrará en Caspe entre el 4 y 8 de abril.

Pese a que la familia sabía que tendría que dejar el albergue en algún momento, no esperaban ser avisados con solo cinco días de antelación. «Ha sido una situación extrema. La asistente social no encontraba ningún otro piso de alquiler y nosotros no tenemos familia en la localidad. Menos mal que una amiga de mi madre tiene un piso en venta y ha accedido a alquilárnoslo hasta que podamos volver a nuestra casa», explica Ana Serrano, una de las afectadas.

La familia resalta que están «muy agradecidos» al Ayuntamiento por haber puesto el albergue a su disposición, pero apuntan que han sufrido unas condiciones complicadas al estar sin agua caliente y calefacción durante dos meses y con dos adolescentes de 17 y 12 años, dos niños pequeños de 4 y 2 años, y un bebé que cumplió el año en diciembre. «Nos dijeron que podríamos volver a casa en un mes y medio, y no ha sido así», añade Serrano.

Reparto del coste de los daños

El pago del desescombro ha sido un punto de discordia entre el Ayuntamiento, que solicitaba a la familia que lo asumiese, y los afectados que argumentaban que no tenían la «culpa» del derrumbe de la vivienda colindante. El coste asciende hasta los 20.000 euros aproximadamente, una cantidad que los caspolinos aseguran que no pueden asumir: «Yo soy la única que tiene un trabajo fijo y el banco tampoco nos daba un crédito», apunta Serrano. Finalmente, el Consistorio ha accedido a pagar el desescombro, así como el arreglo del techo y la pared. A cambio, la familia debe ceder al Ayuntamiento un pasillo exterior que no emplean y pagar los gastos de rehabilitación de la medianera y el tejado. No obstante, las obras todavía no han comenzado. El pasillo, junto con la cesión de la vivienda derrumbada que ya está autorizada por la propietaria, permitirá al Ayuntamiento crear un espacio abierto, similar a una plaza.

Además de esta familia, en el albergue también se realojó a una familia que fue desahuciada de su vivienda, a finales de noviembre, por impago del alquiler. En este caso, la situación fue gestionada por la Comarca del Bajo Aragón-Caspe y los cinco miembros, los padres, un hijo de 21 años y otros dos de 6 y 2 años, han sido reubicados en un piso en el municipio.