La Comunidad de Herederos de Regantes del Guadalope ha dado el primer paso hacia la modernización de sus sistemas de riego. La votación se llevó a cabo el pasado viernes en el recinto ferial de Alcañiz cuando se celebró tanto la junta ordinaria del año como la extraordinaria para tratar el tema de la modernización. El 'sí' se impuso con 562 votos (92%), frente a los 43 votos en contra (9%) y los dos votos nulos.
En esta votación, no solo se aceptó llevar a cabo la obras de modernización, si no que también se decidió que todo el proceso pasa a ser ahora responsabilidad de la junta y de su presidente, José Fernando Murria. "Vamos a tener que estudiar a fondo todo el proceso para ver que solución es más eficiente y menos costosa para los regantes, es un tema complicado", explica. Las características de la cuenca del Guadalope hacen que sea muy extensa y poco profunda, por tanto, se podría optar tanto por llevar el agua por los canales ya existentes o llevar el agua entubada por toda la extensión, lo que resultaría mucho más costoso y complejo.
Aun así desde la junta recuerdan que se trata de un proceso que será lento y que llevará al menos entre cuatro y cinco años, ya que hay que contemplar no solo esta primera decisión, sino también la redacción del proyecto con sus mediciones, la búsqueda y la concesión de ayudas y subvenciones para financiarlo y la ejecución final de todas las obras.
Una cuestión de gravedad
Se opte por una opción o por otra, la intención es poder llevar el agua a zonas altas en las que hacer balsas de riego -habrá que determinar si dos o tres- y suministrar el agua. Cada una de las balsas iría vinculada a una red de abastecimiento que garantizaría y cada una de las tomas tendría vinculadas una toma y un contador por cada parcela del territorio. Además, en este sentido, los contadores permitirían también controlar el gasto que hace cada uno de los regantes y que este estuviera equilibrado. A estas infraestructuras se unirían dos bombeos fotovoltaicos para hacer toda la red aún más sostenible y además una captación desde el canal de alimentación de la Estanca con el que llenar las balsas de riego que se plantean.
En el caso de que se optara por la opción de construir tres balsas, la primera de ella se situaría en el término municipal de Castelserás y tendría una capacidad de 20.000 m³ y estaría vinculado a una Red A que abastecería a un total de 144 hectáreas de terreno. En el caso de la segunda y la tercera balsa estarían vinculadas a través de una red de bombeo, se situarían en el entorno de Valmuel y Puigmoreno y tendrían una capacidad de 97.000 m³ y 50.000 m³, respectivamente y que abastecerían a las redes B (600 hectáreas) y C (982 hectáreas), en total la extensión que se plantea son 1.726 hectáreas.
Unirse para pedir ayudas
Es un proyecto que se espera que sea muy costoso económicamente, pero la intención es obtener ayudas y subvenciones tanto del Ministerio y del Gobierno de Aragón. Así, en otros procesos de modernización los regantes han tenido que afrontar el 50% del coste, pero para el Guadalope, los regantes trabajan en conjunto con las Comunidades del Jalón y del Canal Imperial con la intención de conseguir la consideración de proyecto de interés y que así solo tuvieran que pagar un tercio -siendo los otros dos financiados con fondos concedidos por DGA y por el Gobierno de España-.
En este sentido, el presidente de los regantes informó de que ya se han celebrado las primeras reuniones con el consejero de Agricultura de DGA, Javier Rincón y que se está avanzando en esta dirección.
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el ochenta y ocho por ciento es parcelas de recreo o sea un capricho lógicamente iba a salir que no venda en la moto que yo simplemente es una cacicada más de los de siempre